Policiales

El trabajo en negro se mantiene alto en Córdoba: 36,9 %

La cantidad de personas asalariadas sin descuento jubilatorio detectadas en el conglomerado urbano del gran Córdoba durante el cuatro trimestre del año pasado fue equivalente al 36,9 por ciento del universo que mide la Encuesta Permanente de Hogares del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).

Este indicador, utilizado para identificar los niveles de trabajo informal o subempleo, fue apenas inferior al 39,7 por ciento registrado en el trimestre anterior, 
y aunque cedió dos puntos a fines del año pasado, todavía no alcanza a configurar una tendencia a 
la baja.

Una comparación interanual todavía no es factible porque las estadísticas oficiales no son exhibidas con los registros del último trimestre de 2015 y el primero de 2016.

La inflexibilidad a la baja de los números del subempleo en el Gran Córdoba se sumó, además, a una suba del trabajo en negro en Río Cuarto, el otro gran conglomerado urbano de la provincia.

Allí, el porcentaje de subempleados era del 38 por ciento en el tercer trimestre de 2016 y se ubicó en el 46,4 por ciento en la medición que se conoció ayer.

Tendencia nacional

A nivel nacional, la tasa de empleo en negro se consolida en torno a un tercio de la fuerza laboral.

El Indec precisó que, al cuarto trimestre de 2016, el 33,6 por ciento de los empleados no estaba inscripto, registrando una leve baja frente al 33,8 por ciento que se había revelado el trimestre anterior.

Este acotado descenso se produjo en un contexto en el que la desocupación se redujo a 7,6 por ciento en el período en estudio.

De esta forma, se mantiene la tendencia de los últimos años, sin que se pueda perforar la tasa del 33 por ciento de trabajo informal que afecta al mercado laboral argentino.

La peor situación en materia laboral se detectó en el noroeste del país, donde el 40,8 por ciento de los trabajadores no está inscripto. Le sigue la región de Cuyo, donde el 36,9 por ciento de la fuerza laboral lo hace “en negro”.

En la región pampeana, la tasa de trabajo no registrado es de 34,3 por ciento, mientras que en el gran Buenos Aires se ubicó en 33,1 por ciento. En la región Nordeste, el empleo informal impacta en el 32,4 por ciento de los trabajadores. La mejor situación se observa en la región patagónica, donde apenas el 16,9 por ciento de los trabajadores está fuera de los registros oficiales.

Umbral de la pobreza

Esta información se conoció ayer, el mismo día en que el Indec difundió lo que necesitan las personas y las familias de la ciudad de Buenos Aires y el área metropolitana del país para no ser pobres ni indigentes.

Los precios de la canasta de productos que sirve para calcular la pobreza subieron en febrero un 2,63 por ciento con respecto a enero, de modo que una familia integrada por dos adultos y dos niños necesitó 13.673,50 pesos para no ser considerada pobre.

Paralelamente, la misma familia necesitó el mes pasado 5.626,95 pesos para no ser indigente, luego de registrarse una suba de la canasta de alimentos de un 1,78 por ciento.

Esto datos surgen del último informe de la Canasta Básica Alimentaria (CBA, indigencia) y la Canasta Básica Total (CBT, pobreza) del Indec.

La CBT se ubicó 0,13 por ciento, un punto porcentual por encima de la inflación del mismo mes, que fue del 2,5 por ciento.

Esta suba significa que la mencionada familia de cuatro integrantes necesitó 456 pesos por día para no caer en estado de pobreza.

El aumento de la CBA, en tanto, determinó que requirió 187 pesos diarios para no ser indigente.

La canasta de alimentos (indigencia) subió menos que la total (pobreza), debido a que los servicios públicos no tienen incidencia en esa medición.

Los 13.673,50 pesos que necesitó esa familia en febrero para no ser pobre suponen un adicional de 
350 pesos respecto de lo que necesitó en enero.

El Indec anunciará los números de la pobreza y de la indigencia el martes de la semana que viene. Según mediciones privadas, como la de la Universidad Católica Argentina (UCA), la pobreza alcanza al 33 por ciento de la población del país (13 millones de personas).

La cifra se difundió este mes y supone que durante el gobierno de Mauricio Macri se sumaron 1,5 millones de personas pobres y se alcanzó el nivel más alto en siete años. Además, hay 600.000 personas indigentes más.

Apagón estadístico

Como el Indec suspendió la difusión de indicadores durante el primer semestre del año pasado, con la asunción del presidente Mauricio Macri y del consultor Jorge Todesca como director del organismo, aún no hay datos que permitan determinar la variación interanual de las canastas de productos.

El cálculo de un mes con respecto al mismo mes de 2016 recién se dará a conocer en mayo, con respecto a abril, que fue el primer mes del año pasado en que el Indec, tras el “apagón estadístico”, empezó a difundir las CBT y CBA.

Todesca dispuso la suspensión de la difusión de estadísticas oficiales con el fin de reordenar el organismo técnico, ya que había sido intervenido entre 2007 y 2015.

Sin comparación. Cálculo interanual. Una comparación interanual del indicador de subempleo todavía no es factible. Esto sucede porque las estadísticas oficiales no son exhibidas con los registros del último trimestre de 2015 y el primero de 2016.

Río Cuarto, peor. El subempleo creció. En el segundo gran conglomerado urbano de la provincia, el porcentaje de subempleados era del 38 por ciento en el tercer trimestre de 2016. Pero ahora ese indicador se ubicó en el 46,4 por ciento en la medición oficial del Indec, que se conoció ayer.

Pobreza e indigencia. Límites en Buenos Aires. Según el Indec, en Buenos Aires una familia integrada por dos adultos y dos niños necesitó 13.673,50 pesos para no ser considerada pobre. Paralelamente, la misma familia necesitó el mes pasado 5.626,95 pesos para no caer bajo la línea de la indigencia.

Fuente: La Voz del Interior. La Voz del Interior

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