Salud

Por salarios, médicos siguen sin atender

Desde hace 20 días, los profesionales no realizan servicios en consultorios ni cirugías programadas. Se otorgan turnos, la gente concurre, pero no es atendida. Con excepción del Hospital de Niños, donde la medida tiene menos rigor, la prestación es casi nula.

Por reclamos salariales, en casi la totalidad de los hospitales de la ciudad de Córdoba la atención de la salud está fuertemente resentida y, aunque en lo formal no hay un paro declarado, cientos de pacientes concurren a diario sin conseguir ser atendidos por los médicos, con excepción de los casos de emergencia.

Totalmente disconformes con el acuerdo salarial que firmó el Sindicato de Empleados Públicos (SEP) con el Gobierno, desde hace 20 días los médicos no atienden en los consultorios externos de los hospitales y tampoco se realizan cirugías programadas. Sólo se atienden las urgencias y emergencias en las guardias, que están atiborradas de gente.

Sin mayor lógica, desde la conducción de los hospitales se ordena a los empleados administrativos que sigan otorgando turnos, pese a que saben que, después, en la mayoría de los casos, los pacientes no serán atendidos.

En una historia que se repite todos los días, los pacientes llegan desde barrios alejados, del interior y hasta desde otras provincias por un turno que obtuvieron un mes atrás y se les dice que es muy poco probable que el médico pueda atenderlos, y se les reprograma el turno.

Algunas personas no se resignan y optan por esperar en el sector de los consultorios externos con la esperanza de que el profesional les abra la puerta del consultorio y, finalmente, puedan llegar a la consulta o al control de la enfermedad que padecen. En la mayoría de los casos, la gente debe pegar la vuelta a su casa con un nuevo turno en mano, que no sabe si se cumplirá.

Panorama

Con excepción del Hospital de Niños, donde la medida de fuerza tiene menos rigor, la atención en los consultorios es casi nula en los hospitales Córdoba, San Roque, Rawson, Misericordia, Maternidad provincial (sólo se realizan partos), Materno-Neonatal y Tránsito Cáceres de Allende. En el interior, la medida afecta también a los hospitales de Unquillo, Jesús María, Río Cuarto, Laboulaye, San Francisco, Bell Ville y Domingo Funes, entre otros.

El paro con concurrencia a los lugares de trabajo es llevado adelante por la agrupación Médicos Unidos y también cuenta con la adhesión de la Unión de Trabajadores de la Salud (UTS). La Asociación de Trabajadores de la Sanidad (Atsa), que representa a enfermeros, también se suma al rechazo de la paritaria del SEP.

Casi la totalidad de los 4.400 médicos que trabajan en los hospitales no están adheridos al SEP ni se sienten representados por el gremio de los empleados públicos que lidera el delasotista José Pihen. Médicos Unidos, que conduce Rubén Cantero, comenzó a sumar adherentes entre los profesionales que siempre rechazaron que se los incluya dentro de la paritaria que negocia el gremio de los empleados públicos.

Desde la agrupación cuestionan que, cuando se complete el aumento salarial en julio, un médico con cuatro años de antigüedad y 35 horas semanales cobrará de bolsillo 16.428 pesos. Una enfermera profesional, con 40 horas semanales, percibirá con la mejora 15.059 pesos. En el acuerdo del SEP, los médicos y otros profesionales recibieron una mejora del 26,1 por ciento y las enfermeras, del 32 por ciento. Sin desmerecer desde ningún punto de vista la tarea profesional de las enfermeras, los médicos señalan que, con la responsabilidad que tienen, sólo hay una diferencia salarial de menos de mil pesos con las auxiliares de la salud.

Desde la cartera de Salud reconocen la legitimidad del reclamo, pero no acuerdan con las medidas de fuerza. El ministro Francisco Fortuna tuvo negociaciones con los médicos y les prometió gestionarles una mejora que no iría al básico, como pretenden los profesionales. Los médicos ya anticipan que ese aumento es insuficiente: rondaría una mejora de 800 pesos de bolsillo.

Esta semana, Fortuna tiene previsto reunirse con Médicos Unidos y la UTS para realizarles alguna oferta, pero también para pedirles la normalización de la atención médica.

De acuerdo con el resultados de esas gestiones, la situación en los hospitales podría normalizarse o profundizar el conflicto. Por lo pronto, UTS ya tiene decidido para el próximo jueves hacer una jornada de protesta que podría llegar a un paro provincial.

Fuente: La Voz del Interior. http://www.lavoz.com.ar/politica/por-salarios-medicos-siguen-sin-atender?cx_level=flujo_1

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