Presupuesto pospandemia: la Provincia pone el foco en obras viales y en gasto social

Superada la pandemia, el 2022 volverá a ser un año “relativamente normal” para las finanzas de la Provincia. “Normal”, porque la crisis sanitaria se considera prácticamente superada (al menos en su impacto económico). “Relativamente”, porque las esquirlas sociales seguirán presentes por años, y en el Panal lo saben.

Este razonamiento se puede advertir en el proyecto de Ley de Presupuesto 2022 que el gobernador Juan Schiaretti elevó esta semana a la Unicameral y que fue presentado ante los legisladores por el ministro de Finanzas, Osvaldo Giordano.

Por un lado, la hoja de ruta de la Provincia para el año que viene muestra un fuerte aumento de la inversión en obra pública, del orden del 52 por ciento real respecto del promedio de los últimos siete años.

Se trata de un monto sólo comparable con lo ejecutado en obras en 2018 (169 mil millones, a precios actuales), año en que Schiaretti llevó adelante infraestructura clave de su segunda gestión, como el comienzo de los gasoductos troncales y algunas de las obras viales relevantes.

GASTO SOCIAL

El otro pilar de la economía de la pospandemia será el gasto asistencial.

En estas erogaciones, Finanzas cuenta más de 40 programas sociales, como el Paicor, los subsidios al transporte, los boletos educativos, obrero y al adulto mayor, la tarifa eléctrica solidaria, las salas cunas, los programas de empleo y capacitación y las políticas de vivienda y asistencia a la mujer, entre otros.

Para el financiamiento de estos programas y del plan de obras, el Centro Cívico espera usar ahorro corriente, es decir, la diferencia entre los ingresos y egresos corrientes, antes de contemplar el pago de los intereses de la deuda.

Para el ejercicio que viene, se estima que ese ahorro disponible de la Administración General ascienda a 155.759 millones de pesos, un crecimiento del 34,6% en términos reales respecto de lo proyectado para 2021. Medido en términos de los ingresos netos, para el año 2022 el ahorro disponible se ubicaría en un 24,8%.

Respecto de la toma de nueva deuda, paso vital para sostener el ahorro financiero, la incertidumbre del panorama actual no permite trazar un escenario claro. El proyecto no detalla intenciones precisas en ese sentido.

Lo cierto es que recién podrá pensarse en obtener nuevos créditos de envergadura una vez que la Nación acuerde con el Fondo Monetario Internacional.

Un dato que puede verse en el proyecto de la Ley de Leyes es que los gastos corrientes presupuestados para 2022 ascienden a 580 mil millones con una participación de las erogaciones en la planta de personal de un 0,5% menor a 2021.

La estimación del Gobierno es que esta partida, lejos la más importante de los gastos corrientes, crezca nominalmente un 33,2% respecto a lo proyectado para 2021. Dicho de otra forma, el incremento de los salarios del sector público tendrían esa variable como la apuntada por la administración provincial.

En su disertación del miércoles, Giordano dijo que los ingresos totales de la Administración Pública No Financiera están estimados en unos 909,9 mil millones de pesos, y los gastos totales, en 900,5 mil millones.

IMPUESTOS PATRIMONIALES Y ATRASO

Giordano acentuó la importancia relativamente baja de los impuestos patrimoniales en el contexto general de ingresos de la Provincia.

En efecto, más de seis pesos que entran al Panal vienen de tributos y fondos coparticipados por la Nación y, del resto, el 70% corresponde a Ingresos Brutos (dicho sea de paso: no habrá grandes cambios en este impuesto en 2022).

Como se detalló en la edición del martes, la Provincia modificó a última hora, y con los proyectos ya presentados en la Unicameral, algunos topes en los aumentos del Impuesto Inmobiliario. Inicialmente, la cota máxima para las propiedades con una valuación fiscal superior a 6,25 millones de pesos iba a ser del 60%, pero se bajó a 49,5%.

Los límites máximos operan cuando el contribuyente está al día con el tributo.

Si está atrasado, no se activa el tope, por lo que el aumento puede ser superior en hasta un 100%. Por ejemplo, un inmueble que en 2021 pagó 15 mil pesos, no pagaría más de 22.425 si está al día. Si adeuda, el tope de 2022 será 29.850 pesos.

IMMOBILIARIO RURAL: TAMBIÉN RIGE EL TOPE DEL 49,5%

El Impuesto Inmobiliario Rural, originalmente como lo presentó el Ejecutivo el lunes, contemplaba una anualidad 2022 con aumentos máximos de entre 41% y 61%, en función del tamaño y la valuación de los establecimientos.

“Continúa la segmentación de campos en tres grupos de acuerdo a la valuación del inmueble y de su extensión”, decía la letra del proyecto de Presupuesto.

Sin embargo, los cambios que se decidieron el martes por la noche de establecer una cota máxima en el 49,5% también impacta en el tributo que pagarán el año que viene los ruralistas.

A esto, si bien no lo dijo expresamente el ministro de Finanzas, Osvaldo Giordano, en su exposición de del miércoles, fue confirmado luego por la Provincia.

Sobre el universo de 201 mil inmuebles rurales en la provincia, la escala impositiva del 2022 mantiene la segmentación en tres niveles: de una a 50 hectáreas, de 50 hectáreas a 200 hectáreas; y más de 200 hectáreas.

Para el grupo 1, que concentra 116 mil inmuebles (58% del total), el aumento interanual promedio llega hasta 41%.

Para los del grupo 2, (59.281 propiedades y 29% de los inmuebles) el aumento máximo iba a ser del 54%, pero opera el tope del 49,5%.

Lo mismo para los establecimientos del grupo 3, que representan el 13% de los campos (25.768 lotes).

Fuente: La Voz del Interior.