CampoEconomía

Lechería: la facturación del tambo promedio retrocede pese al aumento en la producción

El informe de abril del OCLA muestra una caída del 10% en la facturación real acumulada del primer cuatrimestre, impactada por la baja de precios, aun con un crecimiento productivo en los establecimientos de la región.


El sector lácteo en la cuenca central, con epicentro en Rafaela, enfrenta un escenario complejo según los datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA). Durante el mes de abril de 2026, el tambo promedio bajo el sistema SIGLeA-LUME alcanzó una producción diaria de 2.971 litros. Sin embargo, este volumen no logró compensar la retracción en los ingresos económicos de los productores.

En términos de moneda constante, la facturación del tambo promedio registró una caída del 6,6% respecto al mes de marzo y un preocupante descenso del 14,0% si se lo compara con el mismo mes del año anterior. Esta tendencia negativa se consolida en el acumulado de los primeros cuatro meses del año, con una baja real del 10,0% en la facturación.

La situación no es distinta cuando se analiza el desempeño en moneda extranjera. Para la región de Rafaela y el resto de las cuencas, la facturación en dólares durante el primer cuatrimestre de 2026 fue un 9,2% inferior a igual período del año pasado. Si bien hubo una leve mejora del 0,1% en la facturación diaria en dólares respecto a marzo, el balance interanual de abril muestra un retroceso del 7,6% en esta divisa.

Un dato paradójico que destaca el informe es que, a pesar de la caída en la facturación, los establecimientos han mostrado una mejora en su desempeño operativo. Específicamente, se registró una mejora de producción del 10,7% en el acumulado anual.No obstante, este esfuerzo productivo se vio neutralizado por las condiciones del mercado.

El factor determinante de la caída en los ingresos ha sido una marcada baja en el precio de la leche del 18,7%. Es fundamental aclarar que estas variaciones corresponden al modelo de tambo promedio SIGLeA y no necesariamente reflejan la variación de la producción total del país.

Para los productores de nuestra zona, estos números subrayan la presión económica actual, donde producir más litros no ha sido suficiente para sostener la rentabilidad frente al deterioro de los precios reales.