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Locales - 21 diciembre, 2021

La mirada local sobre el estallido de Diciembre de 2001

Personalidades destacadas de San Francisco recordaron aquellos fatídicos días de fin de año, en un complejo contexto que quedó marcado a fuego en la memoria de todos los argentinos.

Durante diciembre de 2021, se conmemoran 20 años de lo que fue uno de los estallidos más importantes de la era moderna en Argentina. Hace dos décadas se producía una de las crisis más recordadas por el inconsciente colectivo. El estallido social, la decadencia política y la estructural debacle económica dieron inicio a una parte sombría de la historia argentina.

Los incidentes en todo el país eran retratados por los medios de comunicación. Una plaza de Mayo desbordada, cacerolazos en todas partes del territorio y marchas en distintos puntos de Argentina. Esa era la realidad en los momentos de crisis, una de las más significativas después del “Rodrigazo».



La situación en los comercios y las empresas locales

San Francisco, por su parte, no era ajeno a esta realidad, aunque quizás sin la violencia perpetrada en el Gran Buenos Aires. Gastón Blasi, Ingeniero, ex deportista profesional y experto en comercio internacional recordó: “en diciembre del 2001 estaba en la firma Barbero, era gerente de producción y fue tremenda la situación”.

“En el caso de la empresa, recuerdo que comenzaron días de despidos, no trabajábamos todos los días de la semana, una situación muy complicada. Desde el punto de vista personal, la empresa siempre respetó los sueldos y no tuvo ningún problema en ese sentido, pero ese cambio en la estabilidad generó mucha incertidumbre”, finalizó.

Por su parte, José Passamonte, reconocido empresario del rubro de la construcción, también rememoró lo sucedido aquellas jornadas: “en diciembre de 2001 estaba renegando, tratando de terminar el año. Estábamos atentos a todo lo que sucedía. Evidentemente fue un golpe muy bravo, una de las crisis económicas y sociales más terribles”.

Sobre la salida de la crisis comentó: “no sé si es mérito de la gente o de todas las riquezas que tiene el país, pero realmente salimos adelante, para mí, mucho más rápido de lo que la crisis en sí daba para pensar. Nosotros la peleamos, le seguimos poniendo el pecho. No hay otra forma. Cuando pasan estas cosas, donde las crisis no las generás vos y vienen de arriba, tenés dos alternativas: o bajás los brazos y las persianas; o te armás de fuerzas, vitaminas y le seguís poniendo el pecho. En todo este camino que llevo, apostar a la empresa siempre me dio buenos resultados”.

Por otro lado, Diego Tamagnini, actual presidente de la Cámara de Comercio Automotor, relató cómo esta época afectó al sector: “yo recuerdo que estaba por viajar a la convención nacional de concesionarios de la marca de autos que represento, que por supuesto en esos días fue suspendida, porque estaban por declarar el estado de sitio en el país. A causa de todo ese proceso, en nuestro caso que comercializamos autos importados, estuvimos dos años sin productos. Eso puso en riesgo nuestro negocio y tuvimos que reinventarnos durante un largo período para poder sobrevivir como empresa”.

“Fueron realmente días muy tristes por la crisis política y social que se desató, toda esa revuelta de tanta gente, que terminó generando muertes y un nuevo hundimiento del país. Recuerdo el temor, la incertidumbre que se vivía en esos días, que parecía no tener fin”, sentenció.


De la Rua retirándose de Casa Rosada tras renunciar

La reflexión de Monseñor Sergio Buenanueva

“En diciembre de 2001 yo estaba en Mendoza, era rector del seminario. Ya habían terminado las actividades, pero lo que guardo en la memoria es cuando miraba las escenas de violencia en Buenos Aires, sobre todo, a través de la televisión, con una gran angustia y una sensación de situación extrema para el país, una disolución de cosas importantes de nuestra convivencia como país, como ciudadanía”, recordó el Obispo.

En este sentido, Buenanueva comentó: “eso estuvo antecedido por toda la crisis económica, el corralito, la inestabilidad creciente, y cómo esto impactaba en las personas. La otra imagen que tengo es que, muy cerca de donde vivía en el seminario, había un par de lugares para el trueque, algo que se dio en ese momento. Las personas tratando de salir al paso de la situación económica, de la crisis, de la carencia de bienes materiales, de la manera en que se podía”.

El impacto en las personas, en las familias, la sensación de fragmentación de nuestro país, y de un futuro que parecía sumamente oscuro. Mucha gente perdió muchas cosas y quedó afectada en el ánimo, esa es la imagen que tengo del 2001, de la crisis”, concluyó.

El estallido social y el ánimo de la gente

Otra de las aristas más significativas fue el efecto que produjo la crisis en el ánimo de la gente. Una canción de Cacho Castaña, escrita durante otra época brava que le tocó atravesar al país, lo retrata tal cual: “la crisis se pasea por las calles, y la tristeza de la gente es como un barco que no llega a destino”.

Germán Sciutto, jugador profesional de básquetbol, acordándose de lo vivido en aquellos años, dijo: “en diciembre de 2001 yo estaba en San Francisco, jugando al básquet. La verdad que fue un año difícil, un año complicado. Ver como en Plaza de Mayo y gran parte de Buenos Aires la policía castigaba a la gente, había mucha gente inocente. Fue algo muy duro. Ese momento, casi todos los años, se nos viene a la cabeza”.

Por su parte, Juan Manuel Arostegui, actual presidente de Sportivo Belgrano y máximo goleador de la historia del club, comentó: “yo estaba en ese momento en Córdoba, entrenando en Belgrano. Tenía unos dólares en el banco y bueno, como todos los que tenían dólares en el banco, me los habían devuelto después a 1 dólar 1.40 pesos”.

En tanto, el decano de la UTN San Francisco, Alberto Toloza, comentó que en esos momentos, durante el año de la crisis, él se encontraba terminando sus estudios y trabajando en la Tecnológica. Indicó además que los tiempos de problemas económicos para la clase trabajadora ya habían llegado previo al estallido, y que la sociedad se había tenido que ajustar a vivir con lo indispensable, recortando gastos innecesarios. En términos de su experiencia personal recordó que estaba terminando de pagar su casa, la misma que posee en la actualidad y que adquirió mediante un plan. “Fueron momentos duros”, finalizó.