La inflación no para: advierten que en marzo será más alta

Indec. Los precios estacionales (en especial las verduras) impulsaron el IPC del mes pasado. En febrero, 4,7%. En el año, 8,8%. La suba interanual volvió a rebotar: 52,3%.


La inflación no sólo no afloja. Todo lo contrario, se acelera. Lo demuestran los últimos datos publicados por el Indec: en febrero, el aumento del costo de vida fue del 4,7%, un 20% más elevado que en enero, que ya fue altísimo (3,9%).

Cualquier análisis de los datos del organismo de estadísticas desemboca en el mismo lugar: la inflación se ha convertido en un problema inmanejable para el Gobierno.

Veamos hacia atrás algunos números. El índice de precios al consumidor a nivel nacional (IPC) no baja del 2,5% desde hace casi dos años y en los últimos 12 meses promedia el 3,8% mensual.

En el último año, sólo dos meses se ubicó por debajo del 3% y en tres oportunidades (incluido febrero pasado) marcó arriba del 4%.

En los últimos 10 años, Argentina tuvo solo un mes con inflación debajo del 1%. Fue del 0,2% en el lejano agosto de 2016.

La inflación interanual, la “inercia” a la que avanzan los precios, desde hace casi cuatro años está instalada en el canal entre el 40% y el 60%, 20 puntos más arriba que en el lustro anterior.

Con la sola excepción de los meses en los que el país (y el mundo) se paralizó por la llegada del coronavirus –y la consecuente cuarentena–, el índice interanual no baja del 40%. Hay que ir hasta agosto del 2018 (34,4%).

Este martes a la mañana, evidentemente, el presidente Alberto Fernández ya estaba al tanto de los números que el Indec publicaría por la tarde.

Al encabezar un acto en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas, dijo: “Prometo que el viernes comienza la guerra contra la inflación: vamos a terminar con los especuladores”.

Fue una polémica analogía que combinó el conflicto armado en Europa y una referencia a la casi asegurada aprobación de la ley que le dará luz verde al Gobierno para firmar el acuerdo con el FMI.

En relación con la referencia de Fernández a los especuladores, Víctor Beker, director del Centro de Estudios de la Nueva Economía (Cene) de la Universidad de Belgrano, le dijo: “El Presidente habla de una monocausalidad en la inflación, lo que no es correcto; se centra en una sola causa, que es el supuesto poder monopólico de los formadores de precios”.

Para Beker, Fernández y el equipo económico liderado por Martín Guzmán “confunden precios altos con alza de precios, que son dos cosas totalmente distintas”. “Al no diagnosticar bien, no se puede tratar con éxito el problema”, agregó.

INFLACIÓN DE FEBRERO DE 2022 EN ARGENTINA

En febrero, el IPC nacional se vio impulsado por los alimentos (7,5%), que aportaron más de dos puntos porcentuales al nivel general.

Dentro de la división Alimentos y bebidas no alcohólicas, lo que más influyó fue la suba de verduras, tubérculos y legumbres, que en algunas regiones mostró alzas superiores al 20%. También sobresalió dentro de la división el alza de frutas, leches, huevos, pan y carnes.

El fuerte incremento en las verdulerías se puede advertir viendo la suba de los precios estacionales: 8,4% en febrero.

El IPC núcleo, el “corazón” de la inflación y el registro más complicado de bajar, marcó el mes pasado un ascenso de 4,5%, mientras que la categoría Regulados subió 3,1%. Allí impactó el aumento de la nafta de febrero.

Datos del economista Bruno Panighel reflejan que en lo que va de la presidencia de Fernández (27 meses), el IPC nacional ya subió 131,8%.

En el mismo lapso inicial, el gobierno de Mauricio Macri soportó una inflación del 82% y la segunda presidencia de Cristina Fernández, 84,6%.

CUÁL PUEDE SER LA INFLACIÓN DE MARZO

La mayor parte de las consultoras que releva el Banco Central auguran un marzo más “caliente” que febrero. El impacto de la suba de algunas tarifas, los precios estacionales y la nafta, están entre las causas.

“En marzo se va a sumar el nuevo aumento de los combustibles (del 10% promedio), que impacta en toda la economía; además, desde antes, ya había una serie de subas previstas para este mes de tipo estacional, como todo lo que tiene que ver con la educación y el cambio de temporada en el caso de la indumentaria. Todo esto hace que se conforme un combo inflacionario que se va a reflejar en el índice de marzo, mayor que el de febrero”, advirtió Beker.

A esto hay que sumarle que el dólar oficial se devalúa a una mayor velocidad que en todo el 2021 y a que las tarifas, a partir del acuerdo con el Fondo, difícilmente suban sólo el prometido 20%.

¿UNA BUENA?

La semana que viene, el Indec dará a conocer un dato que el Gobierno espera con mucho mejor humor que la inflación: el desempleo. A partir de la reactivación pospandemia, todo indicaría que el mercado de trabajo se recupera.