Fatiga y debilidad muscular, los síntomas post-Covid más frecuentes según un estudio cordobés

Fatiga, debilidad muscular y dificultad para respirar son los principales síntomas que persisten en los pacientes que estuvieron internados por Covid-19 en camas críticas. En menor medida, tos seca, dolor en el tórax y ansiedad. El dato se desprende de un análisis realizado en 350 pacientes que estuvieron internados en las camas críticas del hospital Rawson de Córdoba.

El seguimiento fue realizado por la Unidad post-Covid de esa institución, que se conformó en abril de este año. El promedio de edad se ubicó en 52 años y predominaron las mujeres. Los datos fueron presentados en el Congreso Provincial de Infectología.

Aunque se trata de una muestra sesgada (ya que incluye sólo a pacientes que tuvieron una enfermedad grave o crítica), los resultados del análisis mostraron resultados reveladores.

Los pacientes son evaluados de acuerdo con un protocolo. Después del alta, son atendidos mediante telemedicina. Cuando el caso lo amerita, asisten al servicio de Clínica Médica. Las primeras evaluaciones se realizan a los ocho y 12 días después de finalizada la etapa aguda de la enfermedad (y ya no se considera que la persona infecta).

Se revisan antecedentes, se recolectan datos y se realiza una valoración subjetiva de la evolución del síntoma. El seguimiento se complementa con un examen físico, con estudios y con derivación a especialistas, en el caso de que hiciera falta. La unidad es multidisciplinaria. Participan los servicios de nutrición, neumonología, endocrinología, dermatología, salud mental, kinesiología, clínica médica, servicio social, nefrología y cardiología del hospital.

PRINCIPALES SÍNTOMAS POST-COVID

La astenia (fatiga crónica) y debilidad muscular fueron los principales síntomas persistentes encontrados en esta muestra. Le siguieron: disnea (dificultad para respirar), tos seca, dolor en el tórax y ansiedad. Lo menos frecuente fue el insomnio, lagunas mentales, depresión, cefalea, neuropatía, pérdida de la audición, acufenos y alteración del gusto y del olfato.

“El contacto y seguimiento de los pacientes después del alta era muy importante, porque significaba contención y manejo de la ansiedad. Ellos no sabían qué podía llegar a pasar a la semana, sobre todo cuando no terminaba de restituirse su salud”, explicó en el congreso Alexis Cazaux, jefe de Neumonología del hospital Rawson.

Fatiga, debilidad muscular y dificultad para respirar son los principales síntomas que persisten en los pacientes que estuvieron internados por Covid-19 en camas críticas. En menor medida, tos seca, dolor en el tórax y ansiedad. El dato se desprende de un análisis realizado en 350 pacientes que estuvieron internados en las camas críticas del hospital Rawson de Córdoba.

El seguimiento fue realizado por la Unidad post-Covid de esa institución, que se conformó en abril de este año. El promedio de edad se ubicó en 52 años y predominaron las mujeres. Los datos fueron presentados en el Congreso Provincial de Infectología.

Aunque se trata de una muestra sesgada (ya que incluye sólo a pacientes que tuvieron una enfermedad grave o crítica), los resultados del análisis mostraron resultados reveladores.

Secuelas del Covid-19: la angustia de no poder oler

Los pacientes son evaluados de acuerdo con un protocolo. Después del alta, son atendidos mediante telemedicina. Cuando el caso lo amerita, asisten al servicio de Clínica Médica. Las primeras evaluaciones se realizan a los ocho y 12 días después de finalizada la etapa aguda de la enfermedad (y ya no se considera que la persona infecta).

Se revisan antecedentes, se recolectan datos y se realiza una valoración subjetiva de la evolución del síntoma. El seguimiento se complementa con un examen físico, con estudios y con derivación a especialistas, en el caso de que hiciera falta. La unidad es multidisciplinaria. Participan los servicios de nutrición, neumonología, endocrinología, dermatología, salud mental, kinesiología, clínica médica, servicio social, nefrología y cardiología del hospital.

En el estudio predominaron las mujeres (Pedro Castillo)
En el estudio predominaron las mujeres (Pedro Castillo)

PRINCIPALES SÍNTOMAS POST-COVID

La astenia (fatiga crónica) y debilidad muscular fueron los principales síntomas persistentes encontrados en esta muestra. Le siguieron: disnea (dificultad para respirar), tos seca, dolor en el tórax y ansiedad. Lo menos frecuente fue el insomnio, lagunas mentales, depresión, cefalea, neuropatía, pérdida de la audición, acufenos y alteración del gusto y del olfato.

“El contacto y seguimiento de los pacientes después del alta era muy importante, porque significaba contención y manejo de la ansiedad. Ellos no sabían qué podía llegar a pasar a la semana, sobre todo cuando no terminaba de restituirse su salud”, explicó en el congreso Alexis Cazaux, jefe de Neumonología del hospital Rawson.

El análisis recolectó datos de personas que estuvieron internados en camas críticas (Facundo Luque)

CÓMO ES EL TRATAMIENTO

El especialista informó que las intervenciones dependen de la realidad de cada paciente. En esta unidad, las personas recibieron primero un tratamiento no farmacológico, relacionado con el manejo de la dieta, el reordenamiento de las horas de sueño, la actividad física y medidas higiénicas y dietéticas.

De acuerdo con la sintomatología, un universo recibió tratamiento farmacológico.

QUÉ SE ENTIENDE POR “LONG COVID”

La bibliografía internacional utiliza varios términos para hablar de síntomas o anomalías que persisten más allá de las cuatro semanas de terminada la fase aguda de la enfermedad: long covid, Covid-19 persistente o síndrome del poscovid.

Cazaux aclaró que el término está en constante revisión: “Queda por definirse un concepto estandarizado, con criterios validados. En todo caso se puede hablar de una condición de expresión o gravedad variables. Muchas veces presentan síntomas pero no tienen trascendencia clínica como para ser atendidos enfáticamente”.

La nueva definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sostiene que más de un síndrome, estamos en presencia de una condición o afección. Abarca a las personas que tengan síntomas que persistan al menos dos meses y que no puedan explicarse (estos síntomas) por un diagnóstico alternativo. Incorpora el antecedente de haber tenido una infección probable o no necesariamente confirmada.

Los síntomas persistentes no son lo mismo que secuelas. Por lo general, estas últimas no desaparecen en el tiempo.

La prevalencia de las personas infectadas que pueden desarrollar el sindrome es muy variable (va desde el 20 al 90 por ciento). Estas diferencias tienen que ver con que el criterio de esta afección todavía no está estandarizado en el mundo. Los resultados pueden variar según los instrumentos de medición. “Una cosa es recoger los datos a partir del auto reporte del paciente y otra es hacerlo mediante instrumentos sistematizados validados”, agregó el especialista.

La condición post-Covid también dependerá de la gravedad del cuadro que haya presentado el paciente, así como la terapéutica que haya recibido cuando estuvo enfermo.

En cualquiera de los casos, “muchos no consultan porque no son conducidos a consultar, quizás estiman que sus síntomas van a ir mejorando pero no siempre es así”, agregó Cazaux, quien además integra el Instituto de Medicina Respiratoria (Imer).

LOS MÁS PROPENSOS

Según la bibliografía internacional y los resultados de este análisis preliminar, las personas más propensas a desarrollar esta condición son aquellas que tuvieron varios síntomas (cinco o más) durante la fase aguda de la enfermedad.

También tienen más chances de desarrollarlo aquellos que permanecieron internados en una terapia. Y, contrariamente a lo que se piensa, prevalecen pacientes más jóvenes (de 40 a 49 años) en relación a los adultos mayores. En aquellos que superaron los 70, se encontraron más síntomas persistentes en los que desarrollaron anosmia (pérdida del olfato).

Las mujeres son más propensas que los hombres. No está claro aún si la presencia de comorbilidades aumenta la incidencia.

CUANDO CONSULTAR

Los especialistas recomiendan no subestimar síntomas. A los equipos de salud, a recomendar este tipo de consultas. El abordaje debe ser interdisciplinario. “Está demostrado que un tratamiento temprano mejora los resultados”, finalizó el profesional.

Fuente: La Voz del Interior.