Economía

El dólar blue tocó un nuevo récord de $224

La divisa norteamericana aumentó $14 en las últimas dos jornadas El Banco Central tuvo que vender u$s60 millones para contener la demanda. En medio de la tensión, Economía captó $21,587 millones, más del doble de lo que salió a buscar para cubrir vencimientos.


El denominado dólar Blue, que se negocia en el mercado informal, tocó un nuevo máximo histórico de $224 por unidad y se convirtió el martes en el protagonista de otra jornada caliente en el mercado cambiario.

El Blue continuó con su raid alcista: en la víspera ganó $8 y en las últimas dos sesiones acumuló un avance de $14 con el que sobrepasó el récord que registró a fines de enero pasado, antes de cerrarse las negociaciones entre el gobierno nacional y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para reestructurar la deuda de alrededor de 45.000 millones de dólares.

El salto se produjo en otra jornada compleja, en la que los dólares bursátiles continuaron con la avanzada que emprendieron la semana pasada frente al desplome de los bonos soberanos que ajustan por inflación.

El MEP (Mercado Electrónico de Pagos) subió $4,59 y también se posicionó sobre un nuevo máximo histórico de $231,96 por unidad, mientras que el Contado con Liquidación (CCL) aumentó $1,37 y finalizó a 239,11 pesos.

La presión cambiaria también obligó al Banco Central de la República Argentina (BCRA) a intervenir con fuerza para evitar sobresaltos en las cotizaciones oficiales. En el mercado indicaron que la autoridad monetaria vendió 60 millones de dólares para cubrir compras adicionales, entre las que figuró una por 150 millones de dólares para pagar importaciones de energía.

“La demanda autorizada, destinada al pago de importación de energía y combustibles, dominó el desarrollo de la jornada requiriendo del auxilio oficial para subsanar la insuficiencia de la oferta”, indicó el experimentado operador Gustavo Quintana.

La aparición del Central permitió que el dólar mayorista avance apenas 20 centavos respecto al cierre previo y termine a $122,50. En tanto, en la plaza minorista donde predominan los múltiples cepos, la divisa norteamericana $127,50, que se transforman en $210,57 para el pequeño ahorrista que debe pagar el 30% adicional por el Impuesto País y el 35% a cuenta del Impuesto a las Ganancias.

La fiebre por el dólar se instaló la semana pasada, cuando los inversores comenzaron a abandonar masivamente sus posiciones en los bonos CER (cuyo precio evoluciona según la inflación). El martes, esos títulos públicos trataron de recuperar parte del terreno con subas de hasta 2,28 por ciento.

Los movimientos se enmarcan en las fuertes turbulencias que sacuden al sistema financiero internacional, fundamentalmente, por los malos resultados de inflación en los Estados Unidos que anticipan una inminente suba de tasas de la Reserva Federal.

A nivel local, en la víspera hubo dos grandes novedades para quienes tratan de vislumbrar los desafíos del corto plazo: una fue que la inflación volvió a desacelerarse en mayo y la otra que el Ministerio de Economía logró colocar $21.500 millones a pesar del clima adverso que salió a la luz con las ventas masivas de los bonos CER.

Respecto a la carrera de los precios, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) informó que la evolución en mayo fue de 5,1%, con la que sumó su segunda baja consecutiva tras el pico del 6,7% que tocó en marzo por el fenómeno inflacionario que destacó la guerra en Ucrania.

ECONOMÍA CONSIGUIÓ MÁS DE $21.500 MILLONES

El Ministerio de Economía que conduce Martín Guzmán superó el martes una prueba relevante para tratar de despejar las dudas en torno a la capacidad para cumplir con los compromisos en el frente de la deuda pública.

Economía consiguió financiamiento por $21.587 millones con una nueva colocación de bonos en pesos, de los cuales 68% fueron títulos ajustados por CER y 32% a tasa fija. Así, el gobierno nacional consiguió más del doble de lo que salió a buscar en el mercado ($10.307 millones) para cubrir los próximos vencimientos.

El menú de instrumentos ofrecidos en esta licitación estuvo conformado por 5 títulos con vencimientos en 2022: se emitió una nueva LELITE con vencimiento el 15 de julio, se reabrió una letra a descuento (LEDE) con vencimiento el 31 de agosto y se emitió una nueva LEDE con vencimiento el 30 de noviembre. Asimismo, se reabrieron dos letras ajustadas por CER (LECER) con vencimientos el 21 de octubre y el 16 de diciembre de 2022.

“El Tesoro acumula un financiamiento neto en 2022 de $658.311 millones, lo que implica una tasa de rollover anual del 123%”, precisaron en la cartera económica.

De cualquier manera, la prueba de fuego tendrá lugar el próximo 28 de junio cuando Economía saldrá a buscar recursos para cubrir vencimientos por $600.000 millones.

EN EL BANCO CENTRAL VEN UNA “DESESTABILIZACIÓN OPOSITORA”.

Con el mercado financiero al rojo vivo y en un contexto de volatilidad que se mantiene sin cambios desde la semana pasada -la suba del dólar blue es una expresión de ello-, en el Banco Central salieron a buscar responsables fuera del Gobierno.

Agustín D’Attelis, nuevo director de la entidad, criticó lo que consideró una “desestabilización” de parte de ciertos sectores de la oposición que apuntan contra la sostenibilidad del mercado de deuda en pesos, lo cual, a su criterio, llevó a la baja en la cotización de los bonos en moneda nacional.

“Arman un combo explosivo y después generan las dudas y estos movimientos de venta hay que salir a parar, a contener y a tratar de ordenar”, explicó el funcionario.

Subrayó que el Gobierno ya reestructuró los pasivos en “moneda dura que dejó como herencia la gestión anterior” y empezó a “apostar a la formación fuerte” de un mercado en pesos que es algo que hoy “se está trabajando desde la oposición y sus economistas referentes en intentar desestabilizarlo”.

D’Attelis ni siquiera encontró en la venta de bonos Pellegrini por parte de la empresa estatal Enarsa una causa para la corrida. “Esta hipótesis es falsa”, recalcó, porque la venta se realizó sobre “fondos con liquidez”. “No tienen instrumentos indexados porque estos liquidan con plazos más largos”, insistió en declaraciones radiales.

El economista Enrique Szewach encontró una explicación más sencilla para la situación. “Sin un programa creíble con el FMI, y en medio de la interna del Gobierno inclinándose a favor de los sectores más duros del kirchnerismo, los que están ‘anotando’ fenomenales ganancias en dólares ‘la quieren ver’ y empiezan a desarmar sus posiciones. Comienzan a vender sus bonos indexados y vuelven a la moneda de ahorro habitual, el dólar”, indicó en una columna de opinión.

El economista consideró que el planteo del Gobierno “es muy peligroso” porque sigue “la emisión, colocación compulsiva de deuda entre inversores institucionales, más restricciones al acceso al mercado oficial de cambios, y más presiones inflacionarias; la emisión se traslada a la brecha, y de ahí a precios”.