viernes 7 de agosto 2020
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Medios - 20 junio, 2020

Desnudando la noticia: «El medio se comió al mensaje»

OPINIÓN: Por Eduardo Reina – Twitter: @ossoreina – Especial para Diario San Francisco

Cuando ya terminaban los años 90, apareció Počasíčko (“el tiempito”), un programa de la TV checa con una idea pionera: incluir mujeres desnudas en sus pronósticos climáticos. La mujer (o a veces un hombre) aparecía como Dios la trajo al mundo, para después ir vistiéndose de manera apropiada según el pronóstico para el día siguiente.

Al poco tiempo los canadienses redoblaron la apuesta, con la creación de Naked News, un noticiero de 22 minutos en el que las presentadoras, columnistas y noteras están total o parcialmente desnudas. Programas similares siguieron apareciendo en otros países hasta hoy, como Desnudando la noticia en Venezuela o Nudicias en Portugal.

Hay que agregar que, incluso donde la desnudez no es explícita, los noticieros hacen uso de cuerpos femeninos para tratar de sumar algún punto de rating. Las “chicas del clima” sexys son prácticamente un estereotipo a lo largo del mundo. Hasta hubo una de ellas, Larissa Sladkova, de Rusia, que en 2016 trató de lanzarse a la política, aparentemente sin mucho éxito.

En estos últimos días, en Argentina, la noticia fue que Romina Malaspina, del Canal 26, se mostró en cámara vistiendo un sensual top transparente, sin corpiño. ¿Y de qué hablaba? Nadie se acuerda…

¿Cuál es la razón de este vínculo entre desnudez y noticias? Uno de los axiomas incuestionados de la publicidad dice que “el sexo vende”, y de ahí viene que veamos mujeres desnudas o semidesnudas por todas partes, en anuncios de autos, de alcohol y hasta de productos femeninos.

Pero el sexo se usa, por lo general, para vender algo que de otra forma no se vendería. La idea de los checos, hace veinte años, viene a reconocer que los reportes del clima tienen escaso interés. Desde que podemos consultar el pronóstico en Internet, esta sección de los noticieros es irrelevante. Además, todos se parecen: sin agregarle “algo más”, el pronóstico no tiene ninguna ventaja competitiva sobre los de otros canales.

Trasladar este descubrimiento a las noticias en general nos habla de la pobreza de ideas que tiene el periodismo en nuestra época. No hay ninguna confianza en que lo que se dice sea de interés para el público. El público se informa de otras maneras, o no les cree a los medios, o ve exactamente lo mismo en todos los medios. Así que la única manera de que se hable de un noticiero hoy en día es que aparezca una mujer desnuda, aunque esto tampoco sea de por sí algo difícil de encontrar.

Agreguemos, además, que la idea de que el sexo vende parece ir muy desencaminada. John Wirtz, profesor de publicidad en la Universidad de Illinois, publicó un artículo en el que concluía más bien lo contrario: para el receptor, es más difícil recordar las marcas que se publicitan de esta manera. Esto ocurre porque el cerebro se ocupa primero del estímulo más relevante, es decir el desnudo, y no le presta igual atención a la marca.

Trasladado a los noticieros, esto quiere decir que las noticias quedan una vez más en segundo plano. El medio no es el mensaje: el medio se comió al mensaje. La rotura de los límites entre la información y el entretenimiento creó un híbrido, el “infoentretenimiento”.

Este incluye el aumento de noticias de temática ligth, historias de vida, contenidos de redes sociales, tik tok, noticias burdas, bloopers etc y la ya clásica prolongación de las noticias negativas en búsqueda del golpe bajo.

Las noticias duras se impregnan de las características propias de las noticias blandas. Lenguajes y temores: El infoentretenimiento se relaciona también con un cambio en la valoración de las fuentes informativas. La presencia del espectador es vital, las redes sociales, la inmediatez del Twitter y Whatsapp, dejando en segundo plano la comprobación.

Se busca despertar emociones en la audiencia, sin importar con qué ni cuáles sean esas emociones. El minuto a minuto y el seguí seguí con este tema son implacables. Tras las estrategias de marketing, no podemos olvidarnos de que hay también personas reales involucradas.

La discusión de género parece estar muy avanzada cada vez que se habla del Día de la Mujer y el Ni Una Menos, pero en el día a día los medios siguen atrasando. No me refiero al caso puntual de Canal 26, ya que la propia periodista salió a defender su elección de vestuario.

Lógicamente, existe la libertad de hacerlo. El problema es cuando esta elección está condicionada, ya sea por una producción deshonesta o porque implícitamente se sabe que es lo que el público quiere ver.

¨Los periodistas buscan lo verdadero, mientras que en la crónica rosa sólo se busca lo verosímil» (Álex Grijelmo universidad complutense de Madrid, Director de la Escuela de Periodismo UAM-EL PAÍS.).

Nota publicada también en: Perfil.com

(*) Consultor especializado en Comunicación Institucional y Política, Asuntos Públicos y Gubernamentales, Manejo de crisis y Relaciones con los Medios. Magister en Comunicación y Marketing Político en la Universidad del Salvador (USAL). Postgraduate Business and Management por la Universidad de California Ext. Berkeley, EEUU. Es docente universitario en UCA y USAL. Columnista de Diario San Francisco, Perfil.com y FM Milenium, entre otros medios del país y del mundo.