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Riqueza: con rechazo opositor, tratan el impuesto de Máximo K

Después de siete meses de demora, la Cámara de Diputados por fin tratará hoy el famoso “impuesto a la riqueza”, un proyecto de los diputados Carlos Heller y Máximo Kirchner mediante el cual pretenden que el Estado nacional recaude 307 mil millones de pesos cobrándoles por única vez una tasa a las personas más adineradas del país, para ayudar a morigerar el impacto económico de la pandemia.

Precisamente, entre los millonarios que deberán pagar esta carga tributaria, que según la Afip son 9.298 personas, de las cuales 7.438 declararon bienes por más de 200 millones de pesos (el 0,02% de la población), figuran nada menos que Kirchner, presidente del bloque Frente de Todos (FDT), y otros siete legisladores nacionales.

Son, de acuerdo con una investigación de las periodistas Mariel Fitz Patrick y Sandra Crucianelli, los diputados Atilio Benedetti, radical entrerriano, y José Ignacio de Mendiguren, massista bonaerense que integra la bancada oficialista (de licencia por presidir el banco público Bice) y que se declaró abiertamente en contra del impuesto.

Y los senadores oficialistas José Alperovich (Tucumán), que también cursa una licencia, pero para afrontar una denuncia penal por violación, y Maurice Closs (Misiones); y sus colegas opositores Eduardo Costa (Santa Cruz) y Roberto Basualdo (San Juan), de Juntos por el Cambio (JPC), y Juan Carlos Romero (Salta), del interbloque Parlamentario Federal.

El aporte promedio es de 33 millones de pesos.

Número asegurado

JPC, que tiene el 45 por ciento de las bancas de la Cámara Baja, anunció su rechazo a la iniciativa de sus colegas del FDT, que igualmente, tal como anticipó La Voz el viernes, gracias a la ayuda de la oposición dialoguista, conseguirá el número para darle media sanción: 129 votos afirmativos.

Como se trata de la creación de un impuesto nuevo, a pesar de que es por única vez y de que Heller lo denominó “aporte solidario y extraordinario”, se necesita mayoría absoluta: la aprobación de la mitad más uno de los integrantes del cuerpo, 129 sobre 257, y no la mitad más uno de los presentes en la sesión, que es mayoría simple.

El oficialismo ya se aseguró superar con comodidad ese umbral más exigente, gracias al respaldo del bloque Córdoba Federal, que responde al gobernador Juan Schiaretti; del interbloque Unidad Federal para el Desarrollo (UFD), que preside el mendocino José Luis Ramón; de al menos una parte del lavagnismo (estaba en duda el aval de Graciela Camaño), y de la neuquina Alma Sapag, entre otros.

En cambio, el trotskismo anunció que se abstendrá y JPC, que votará en contra. De hecho, los cambiemitas tienen firmado un dictamen de rechazo con duras críticas a la propuesta, que para ser ley también deberá conseguir la mayoría absoluta del Senado, 37 votos sobre 72 integrantes.

En esa cámara, que preside Cristina Fernández de Kirchner, sólo el Frente de Todos tiene 41 miembros. De modo que la ley sale o sale. Y probablemente este mismo mes.

Cómo comenzó todo

El trámite legislativo del denominado “aporte solidario y extraordinario para ayudar a morigerar los impactos de la pandemia” tiene en rigor una demora de siete meses: Heller había anunciado por primera vez que presentaría el proyecto el 5 de abril, unos días después de iniciado el aislamiento contra la pandemia.

Nueve días después, el presidente Alberto Fernández se reunió con Kirchner, con Heller y con el ministro de Economía, Martín Guzmán, para expresar formalmente su apoyo a la iniciativa, sin que aún estuviera presentada. Pero el proyecto fue ingresado formalmente por mesa de entradas de Diputados recién cuatro meses y medio después, el 28 de agosto pasado, y, con el dictamen firmado el 25 de septiembre, quedó listo para ser debatido en sesión.

Este martes, tras el impuesto, se debatirán además la llamada “ley de fuego”, que impide el uso comercial de tierras que hayan sido víctimas de incendios, proyecto que también es de Kirchner; y, finalmente, la ley Yolanda, que determina la realización de capacitaciones ambientales obligatorias en el ámbito de la administración pública (como la ley Micaela, pero relacionada con el ambiente).

Destinos

El artículo 7º del proyecto es muy claro respecto de qué debe hacerse con la plata de lo recaudado por el aporte solidario: dice que un 20% servirá para comprar y/o elaborar equipamiento médico y de protección, medicamentos, vacunas y todo insumo crítico para emergencia sanitaria; otro 20%, a subsidios a mipymes para sostener el empleo y el salario; otro 20%, a becas Progresar; un 15%, al Fondo de Integración Socio Urbana (Fisu) para mejorar barrios populares, y el restante 25%, a programas de exploración, desarrollo y producción de gas natural.

En las últimas horas, el oficialismo había evaluado la posibilidad de modificar el proyecto para partir ese último 25% y destinar una porción a financiar el IFE 4, que Guzmán ya anunció que no se pagará.

La oposición dialoguista se molestó al saber que el FDT propondría cambios de último momento. “Nos quieren meter en la interna de ellos”, protestaron, según se pudo saber. Al final, la idea no prosperó: se mantiene el proyecto tal cual fue acordado.

El proyecto obliga a pagar por única vez una tasa de al menos un 2% sobre sus fortunas a quienes posean patrimonios superiores a los 200 millones de pesos.

Un macrista podría presidir la sesión Massa, aislado

Se terminará de definir hoy quién estará a cargo del debate en la Cámara Baja.

Como el presidente de la Cámara, Sergio Massa, se encuentra aislado de manera preventiva por el test Covid-19 positivo de un integrante de la misión del FMI que visita el país, la sesión podría ser presidida por el vicepresidente primero del cuerpo, Álvaro González, diputado del PRO. El primer hisopado a Luis Cubeddu dio positivo, pero el segundo dio negativo, por lo que se realizará un tercer estudio para determinar si efectivamente se contagió de coronavirus.

Massa espera que ese tercer resultado dé negativo. De ser así, podría conducir la sesión, que se espera se extenderá hasta la madrugada del miércoles.

Fuente: La Voz del Interior. La Voz del Interior