La nueva normalidad: Una luz al final del túnel

Durante los últimos días, el gobierno nacional anunció una serie de nuevas flexibilizaciones que parecen advertir el comienzo de una nueva etapa de la pandemia. A más de 550 días del comienzo del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio, la situación fue variando tanto en el país, como en la provincia y en San Francisco, conforme fue evolucionando la “curva epidemiológica”, uno de los tantos términos desconocidos a los que nos fuimos acostumbrando poco a poco.

Durante el transcurso de los primeros 100 días posteriores al decreto de cuarentena estricta, San Francisco se encontraba en una situación óptima en relación a lo que vendría posteriormente. Sólo cinco casos, todos ellos importados, y sin decesos que lamentar. El primero se había detectado el 2 de abril, un hombre proveniente de un viaje al extranjero.

Por otro lado, hace un año, precisamente el 24 de septiembre de 2020, se había registrado la cifra más alta de contagios en un día: 33 nuevos positivos. Hasta ese momento, en San Francisco aún no se confirmaba la circulación comunitaria del virus debido a que en la gran mayoría de los casos se encontraban claros los nexos epidemiológicos. Eran 300 el total de contagios registrados.

A partir de allí la situación comenzó a complicarse y los contagios empezaron a multiplicarse, llegando a contabilizar más de 100 casos diarios en la ciudad. Sin embargo, hasta principios de octubre de 2020 solo se registraban cinco decesos por COVID-19.

Luego de una merma en los contagios y una “tregua epidemiológica” acentuada por la llegada de las altas temperaturas, el escenario cambió abruptamente. Desde marzo hasta la actualidad, los casos confirmados pasaron de 6 mil a más de 14 mil, con más de un centenar de fallecidos.

A pesar de esto, la ciudad, como la totalidad del país, continúa con un descenso marcado y paulatino de nuevos positivos desde hace varias semanas. Tal es así que el gobierno hizo importantes anuncios en materia de flexibilizaciones hace unos días, entre los cuales se destaca la discontinuación del uso del barbijo al aire libre en lugares donde no haya aglomeración de personas a partir del viernes que viene, algo que el gobierno de Córdoba ya aclaró que no acatará y que el uso de mascarilla continuará siendo obligatorio.

Cabe recordar también que Argentina está a pocos puntos de alcanzar el 50% de la población con el esquema completo de vacunación.

Otra de las medidas que se resaltan es la ampliación de los aforos y la habilitación de nuevas actividades. Sin embargo, la medida más contradictoria fue la eliminación de la cuarentena para las personas que ingresan al país. La medida será progresiva, comenzando con los argentinos, residentes o no, luego con los vecinos de países limítrofes, alcanzando hasta la totalidad de los extranjeros.

Con la variante Delta predominando en gran parte del mundo, ¿es correcta esta medida? Se verá conforme vaya pasando el tiempo y viendo la evolución de la “curva epidemiológica”.