Dólar: el Gobierno salió a intervenir muy fuerte para frenar las cotizaciones bursátiles

Por instrucción del Gobierno, el Banco Central salió este lunes a intervenir fuerte en el mercado bursátil, comprando y vendiendo dólares en operaciones con bonos soberanos; para evitar que los tipos de cambio financieros sigan subiendo y generen un impacto negativo en las expectativas, dado que oficialmente afirmaron que no habrá devaluación abrupta ni antes ni después de las elecciones.

La estabilidad cambiaria y las tarifas pisadas son las dos principales anclas con los que oficialmente se pretende ir ralentizando el ritmo de la inflación hacia fin de año, teniendo en cuenta además que hay un proceso electoral en el medio (septiembre y noviembre).

Los dólares financieros finalizaron este lunes sin sobresaltos, aunque a lo largo de la jornada el “contado con liquidación” (CCL) había registrado subas de hasta el 3,4%. Por la intervención oficial, cerró en 164,86 pesos, sin cambios.

En tanto, el denominado “dólar MEP” (que se opera con compra y ventas de bonos soberanos de denominación AL30) terminó incluso bajando 0,5%, hasta 162,78 pesos. Aquí se observó la mayor intervención oficial en lo que va de junio.

Ventas para frenar el precio

Daniel Osinaga, operador de Bolsa, le explicó a La Voz que el Gobierno salió a vender “muy fuerte” el lunes dólares a través de las operatorias con bonos para impedir que los tipos de cambio bursátiles suban.

“El Gobierno está usando algunos dólares de la cosecha (por los que paga unos 96 pesos más el descuento por retenciones) a través de bonos. Compra los papeles AL30D y vende los AL30, que están nominados en pesos”, explicó Osinaga.

Si bien es el Central el que opera, quien lleva la batuta de qué hacer con el dólar es el ministro de Economía, Martín Guzmán. Y el viernes el MEP había cerrado en un máximo histórico de 163,53 pesos. Mientras, el CCL venía en ascenso acercándose a máximos desde octubre.

La decisión de intervenir para evitar tensiones en todos los frentes cambiarios está tomada. En Casa Rosada piden ver la última entrevista que brindó Guzmán en televisión, en la que dijo: “Los indicadores económicos muestran más robustez y no hay expectativas de una devaluación luego de las elecciones”. Para Guzmán, “nada genera más pobreza que un salto abrupto del tipo de cambio”. Después de la devaluación que ha acumulado el peso en los últimos años, el funcionario estima que el Tipo de Cambio Real está en un “muy buen nivel” para propiciar la recuperación de las exportaciones.

Osinaga opinó que ve “difícil” que el dólar se vaya a disparar. Y señaló dos motivos: “El tipo de cambio actual es el segundo más alto después de la devaluación posconvertibilidad. Y si la economía se recupera un poco, la inflación le va a ganar al tipo de cambio y no convendrá invertir en dólares”. Pero agregó que si a estos “niveles caros” todavía hay una fuerte demanda podrían estar pasando dos cosas: o un descreimiento concreto en el plan económico o que hay algunos fondos que están pujando por un mayor precio antes de las elecciones. “Están comprando mucho, es raro”, expresó Osinaga.

Poder de fuego

En las agencias informales del microcentro porteño el precio sube. El 9 de junio el dólar estaba 156 pesos en la punta vendedora. Tocó los 174 pesos el 25 de junio. Y ayer bajó a 173 pesos. En el Gobierno creen que el salto fue por el aguinaldo y que ahora tenderá a bajar. Mientras, el minorista sube por goteo. El lunes se ubicó en 101,10 pesos, lo que elevó al denominado “solidario” a 166,81 pesos. Esto va de la mano con el tipo de cambio mayorista (96 pesos) que también corre muy de atrás a la inflación.

El Gobierno viene sumando poder de fuego: desde que inició el año sumó 3.139 millones a las reservas, que este lunes cerraron en 42.420 millones de dólares. Y, por otro lado, el mercado está sobre financiando al Tesoro. En el primer semestre de 2021, el financiamiento neto alcanzado por el Tesoro totalizó 356.000 millones de pesos y se ubicó en un nivel cercano (92%) a lo obtenido durante todo 2020. El roll-over en el primer semestre fue el 125%. El 60% corresponde a instrumentos a tasa de interés fija y variable, y el 40% a papeles con ajuste por inflación.

Fuente: La Voz del Interior.