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Casi la mitad de los países del mundo implementan clases digitales

Poco más de la mitad de los países del mundo implementaron soluciones alternativas digitales para que los alumnos sigan estudiando en el contexto de cierre de escuelas por la pandemia del coronavirus y la Argentina inició este proceso desde hace un mes con la incorporación de 14,2 millones de estudiantes de los tres niveles educativos, un escenario que lleva al país «a nuevos desafíos», según especialistas.

De acuerdo a datos de un estudio del Observatorio Argentinos por la Educación, Argentina está dentro de 96 países del mundo que decidieron apostar a continuar con los procesos educativos en formatos digitales, mientras que otros 92 prefirieron postergar el ciclo lectivo hasta que pasen los efectos de la pandemia.

El estudio efectuado por Alejandro Artopoulos, director de Investigación y Desarrollo del Centro de Innovación Pedagógica de la Universidad de San Andrés, destaca que a raíz del Covid-19 1.600 millones de estudiantes de 188 países no asisten a clases presenciales.

En este contexto, Argentina lanzó desde hace un mes la plataforma Seguimos Educando, que cuenta con un millón y medio de visitas únicas diarias, distribuyó siete millones de cuadernillos gratuitos y promovió prácticas de enseñanza a través de 14 horas diarias de televisión y otras tantas de radio.

En Argentina, hay 14,2 millones de estudiantes que no tienen clases presenciales desde el lunes 16 de marzo, en línea con lo que hicieron casi todos los países latinoamericanos, excepto Nicaragua, según datos del Observatorio

“La nueva situación nos lleva a nuevos desafíos: transitar la pandemia manteniendo clases sin sobrecargar a los diferentes actores; tratar de establecer un vínculo pedagógico de manera remota y estar atentos a lo que sucede alrededor en este contexto”, planteó Artopoulos.

Y añade: “Hay que estar atentos a dar respuesta sensible, contener, y preparar a los estudiantes para aprender en este mundo incierto que se abre con la pandemia. La continuidad educativa debe transitarse en el marco de la equidad en el acceso a la educación”.

De acuerdo al informe, hay tres soluciones digitales que se pueden aplicar: sistemas LMS o Learning Management Systems (como Moodle, Classroom y Blackboard), plataformas (por ejemplo, las que permiten enseñanza sincrónica como Zoom, Google Meet y Skype) y portales educativos.

El Ministerio de Educación de la Nación eligió esta última opción aunque muchos docentes también optaron por algunas de las anteriores dependiendo de su grado de formación tecnológica.

Además, el Ministerio presentó la Biblioteca Digital (https://www.argentina.gob.ar/educacion/biblioteca-digital), que cuenta con más de 100 libros clásicos gratuitos.

“Es natural y previsible que las respuestas estén focalizadas principalmente en la transmisión de contenidos, o en facilitar el acceso a la información por parte de los alumnos», advierte Fabio Tarasow, coordinador académico del Proyecto Educación y Nuevas Tecnologías (PENT) de Flacso.

«Pero si las políticas emergentes solo consideran el acceso a los contenidos, estarán ayudando a amplificar las desigualdades educativas”, destacó el académico.

Para Tarasow, es preciso que el trabajo que realizan los docentes «suponga el acompañamiento, cuestionamiento, revisión, evaluación de proceso, construcción de habilidades en los alumnos».

Tarasow explicó que para lograrlo «es necesario pensar y construir las interacciones docente-alumno en el entorno en línea. Entonces también tenemos que asegurarnos de que los docentes y directivos puedan formarse y estar acompañados para repensar las formas de enseñar en un entorno en línea”.

Los docentes en la Argentina utilizan múltiples variantes para interactuar con sus alumnos en esta época de educación virtual forzada.

Están los que siguen a rajatabla lo que marcan los cuadernillos que distribuyó el Ministerio de Educación y otros se animaron a utilizar algunas aplicaciones como Google Classrooms o videoconferencias a través de la plataforma Zoom.

El ministro de Educación, Nicolás Trotta, destacó que en este período la recomendación es que los docentes no evalúen a los alumnos sino que los acompañen en este proceso fortaleciendo el vinculo y pertenencia con la escuela.

Fuente: La Mañana. La Mañana