Economía

La boleta de Epec en Córdoba subió hasta 55,7% en un año y más de 100% para quien perdió subsidios

El aumento de la energía mayorista y el recorte de subsidios es la principal explicación. Una comparación interanual de facturas con el mismo nivel de consumo muestra fuertes diferencias según la categoría de usuario.


Las boletas de electricidad en Córdoba registran aumentos interanuales que llegan hasta el 55,7% para usuarios residenciales que mantuvieron el mismo nivel de consumo y una condición más débil de subsidios. En los casos en que los hogares perdieron completamente la asistencia estatal, el incremento puede superar el 100%.

Los datos surgen de una comparación de facturas promedio elaborada por la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (Epec) a la que tuvo acceso La Voz. El análisis toma como referencia boletas finales con impuestos incluidos de marzo y considera distintos escenarios según el consumo mensual y la categoría de subsidio del usuario.

La comparación se realizó sobre dos niveles de consumo de hogares: 200 kilovatios hora (kWh) y 500 kWh mensuales. En todos los casos, se analiza cuánto pagaría un usuario hoy si mantuviera el mismo consumo que hace un año.

El resultado muestra que el aumento de las facturas depende principalmente de dos factores: si el hogar mantiene o no subsidios y en qué categoría quedó encuadrado tras los cambios introducidos en el esquema de asistencia energética decididos por la Nación.

El grupo que registra los menores incrementos es el de los usuarios que ya pagaban la tarifa plena de electricidad el año pasado y continúan ahora en esa condición.

Para un consumo promedio de 200 kWh mensuales, a esos usuarios la boleta les pasó de $ 51.242 a $ 68.048 en un año. Esto representa un aumento del 32,8%.

En este caso, la suba se explica por la actualización de los distintos componentes que integran la factura eléctrica. El precio mayorista de la energía (definido a nivel nacional dentro del Mercado Eléctrico Mayorista, MEM) aumentó 34,4%. El Valor Agregado de Distribución (VAD), que corresponde al servicio que presta Epec, subió 31,3%. Los impuestos acompañaron esa evolución, con una variación cercana al 32,8%.

La situación es distinta en los hogares que tenían subsidios y continúan recibiéndolos, aunque bajo un sistema diferente al que regía hasta el año pasado.

Hasta 2025, existían dos categorías de usuarios subsidiados en el tramo «nacional». El Nivel 2 (N2) agrupaba a los hogares de menores ingresos y recibía el mayor nivel de asistencia estatal. El Nivel 3 (N3), en cambio, correspondía a usuarios de ingresos medios que contaban con subsidios más acotados.

El nuevo esquema determinado por el gobierno de Javier Milei y vigente desde febrero unificó esas categorías en un único grupo denominado Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).

El cambio no sólo modificó la forma de clasificar a los usuarios, también redujo el volumen de consumo que recibe precio subsidiado. En el sistema anterior, los hogares N2 tenían subsidio sobre un consumo de hasta 350 kWh por mes, mientras que los N3 contaban con asistencia hasta los 250 kWh mensuales.

Con el nuevo esquema, el bloque subsidiado se redujo a 150 kWh por mes. Todo consumo que supere ese nivel se factura al precio pleno de la energía.

Además, para acceder al SEF, los ingresos totales del hogar deberán ubicarse por debajo del costo de tres Canastas Básicas Totales (CBT). Con el último dato disponible, ese umbral se ubica en $ 4.080.897 mensuales. Antes, el límite era de tres canastas y media.

Todas estas modificaciones explican buena parte del aumento que se observa en las facturas de los hogares que continúan recibiendo subsidios.

Para un consumo promedio de 200 kWh mensuales (lo más típico en Córdoba), los usuarios que antes pertenecían al nivel N2 (ingresos bajos) registran un incremento del 48,9% en la boleta final. El monto promedio pasó de $ 32.075 a $ 47.751.

En el caso de los hogares que antes estaban en el nivel N3 (ingresos medios) y ahora integran el esquema SEF, la factura promedio pasó de $ 36.946 a $ 47.751. Esto implica un aumento del 29,2%.

Las diferencias también se observan cuando se analiza un nivel de consumo mayor, de 500 kWh mensuales.

Para los usuarios que no reciben subsidios (antes N1, ahora sin SEF), la boleta pasó de $ 132.380 a $ 175.732. En términos porcentuales, el aumento es del 32,7%.

Entre los hogares que antes estaban en el nivel N2 y continúan con subsidios bajo el esquema SEF, la factura pasó de $ 95.617 a $ 148.867. En este caso, la suba interanual alcanza el 55,7%, el mayor incremento registrado entre los usuarios que mantienen la asistencia estatal.

En tanto, para los hogares que anteriormente integraban el nivel N3, la boleta promedio pasó de $ 110.260 a $ 148.867, lo que representa un aumento del 35%.

El impacto más fuerte en las facturas se observa en los hogares que dejaron de recibir subsidios y pasaron a pagar la tarifa plena de la energía.

Según los datos de Epec, para un hogar que consume 200 kWh mensuales y pasó de la categoría N2 a pagar tarifa sin subsidio (sin SEF), la boleta registra un incremento interanual del 112,2%. Para un consumo de 500 kWh mensuales, el aumento en ese mismo escenario es del 83,8%.

En todos los casos analizados, el principal factor que explica la suba es el incremento en el precio mayorista de la energía que debe pagar el usuario. El componente MEM, cuyo precio determina el Gobierno nacional, aumentó 267% para quienes pasaron de N2 a tarifa plena con consumos de 200 kWh y 141% para los hogares con consumos de 500 kWh.

El componente de distribución, que corresponde a Epec, también registró incrementos, aunque menores. El VAD subió 51,4% en ambos escenarios.

Una situación similar se observa entre los usuarios que pertenecían al nivel N3 (ingresos medios) y dejaron de recibir subsidios. Este es el grupo que, en volumen, más impactó la caída de la asistencia nacional.

Para un consumo promedio de 200 kWh mensuales, la boleta registra un aumento interanual del 84,2%. En el caso de un consumo de 500 kWh mensuales, la suba alcanza el 59,4%.

Al igual que en los otros casos, el mayor impacto se explica por el aumento del componente mayorista de la energía. El MEM subió 147% para los consumos de 200 kWh y 74% para los de 500 kWh. El Valor Agregado de Distribución, correspondiente al servicio de Epec, aumentó 48,1% en ambos casos.