Según un informe privado, cada jubilado perdió más de $7,3 millones en poder adquisitivo desde la asunción de Milei. La caída del haber y el congelamiento del bono impulsaron el endeudamiento y la búsqueda de empleos informales.
Un informe del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE) determinó que los haberes previsionales acumulan una pérdida promedio de $ 7,3 millones desde fines de 2023. El poder adquisitivo del sector registró una caída del 23%, afectando con mayor severidad a quienes perciben el haber mínimo, cuya pérdida del poder de compra alcanza el 30%.
Actualmente, el 63% de los jubilados cobra la prestación mínima establecida en $ 420.000, acompañada por un bono extraordinario de $ 70.000 que permanece sin aumentos desde marzo de 2024. Según estimaciones del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), si dicho refuerzo se hubiera actualizado por movilidad, en junio de 2026 habría alcanzado los $ 209.991, generando un perjuicio acumulado de $ 2.225.714 por beneficiario.
Endeudamiento y retorno al mercado laboral
La merma en los ingresos provocó un incremento en la morosidad crediticia del sector. Un relevamiento del Banco Provincia indicó que la irregularidad en el pago de deudas trepó al 11,4% en mayo de 2026, multiplicando por tres el registro de mayo de 2025 (4,1%). Además, el 35% de los adultos mayores debe recurrir a sus ahorros y un 14,4% solicita préstamos financieros para cubrir sus gastos corrientes.
A la par, la canasta básica del jubilado, elaborada por la Defensoría de la Tercera Edad que encabeza Eugenio Semino, ascendió a $ 1.824.682 en marzo, impulsada por medicamentos y alimentos. En este contexto, datos del Instituto Argentina Grande (IAG) señalan que más de 22.000 personas mayores de 66 años se incorporaron al mercado laboral informal en el último año para realizar tareas no registradas.
Plan para destinar fondos de ANSES a créditos hipotecarios
En el plano económico, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció la puesta en marcha de un programa para impulsar el crédito hipotecario mediante recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES. La iniciativa contempla la licitación de $ 2 billones en plazos fijos a uno y cinco años para que las entidades bancarias otorguen préstamos destinados a la adquisición de viviendas.
Las subastas de fondos para los bancos tendrán un piso de tasa fijado en UVA + 2,5% para las colocaciones a un año y en UVA + 4,5% para las operaciones a cinco años, con el objetivo de resolver la falta de fondeo a largo plazo del sistema financiero.

