Se realizó la medición de la huella de carbono de actividades de UTN San Francisco
La UTN San Francisco llevó adelante la medición y evaluación de la huella de carbono de diferentes eventos que se realizaron en el transcurso de 2025 en nuestra casa de altos estudios, para cuantificar el impacto ambiental de estas actividades, generar conciencia en nuestra comunidad universitaria y delinear acciones que favorezcan la sostenibilidad.
La primera medición se realizó a modo de prueba piloto en las Jornadas de Puertas Abiertas y la Semana de la Ingeniería. Las dos mediciones restantes fueron en la Asamblea de Facultad que eligió al Decano y Vicedecano, a fines de agosto y certificada por el Programa UTN Sustentable, y en el acto de colación realizado el 14 de noviembre.
Cabe destacar que la huella de carbono es un indicador ambiental que mide la cantidad de gases de efecto invernadero (GEI) emitidos directa o indirectamente como resultado de una actividad humana, expresados en dióxido de carbono equivalente (CO₂e). En eventos institucionales, estas emisiones se originan principalmente en el transporte de asistentes, el consumo de energía eléctrica, el uso de infraestructura y equipamiento, y los materiales utilizados y la gestión de residuos.
De acuerdo con los datos obtenidos, en la Asamblea de Facultad se midió una huella de carbono de 1,46 toneladas de CO₂e, siendo la principal fuente de emisiones el transporte de las personas asistentes (≈ 97 %). En dicha ocasión el consumo eléctrico fue moderado, con uso de luminarias LED y aporte de energía solar, y la gestión de residuos se realizó con separación en origen y alto porcentaje de reciclado.
El acto de colación registró una huella de carbono total de 5,52 toneladas de CO₂e, donde también la principal fuente de emisiones fue el transporte de las personas asistentes. La huella es mayor en relación con la medición de la otra actividad. Esto se explica por la elevada concurrencia y el traslado de público desde distintas localidades de la región, manteniéndose valores por asistente dentro de rangos habituales para eventos de este tipo.
Los valores registrados se encuentran dentro de los rangos esperables para eventos de estas características. La importancia de estas mediciones radica en contar con información objetiva, comparable y verificable, que permita planificar mejoras futuras.
Un trabajo articulado
La medición de la huella de carbono en nuestra Facultad se realizó gracias al trabajo articulado de distintos equipos institucionales, en el marco de las políticas de sostenibilidad de nuestra casa de estudios y del Programa UTN Sustentable.
En este trabajo participaron la coordinación de Extensión y Sostenibilidad, dependiente de la Secretaría de Extensión y Cultura Universitaria, el Laboratorio de Estadísticas y Datos – DataStatLab, el Grupo Observatorio de la Empresa Agropecuaria, el Grupo de I+D Buenas Prácticas Sostenibles, la Secretaría de Asuntos Universitarios, el Centro de Estudiantes, y docentes, estudiantes y personal nodocente que colaboraron en tareas de relevamiento, encuestado, análisis y sistematización de la información.
El ingeniero Gabriel Castagno, de Extensión y Sostenibilidad, explicó que en las mediciones realizadas en nuestra Facultad “lo que más impacta es el transporte, cómo nos movemos. Los valores obtenidos están dentro de lo considerado como estándar. Sí se pueden mejorar, por supuesto, con diferentes actividades, con más concientización, sobre todo en el tema del transporte de las personas que asisten a los eventos, que es el factor que más influye, porque la mayoría de los vehículos utilizan combustibles de origen fósil, que tiene un factor de conversión que hace de que su valor en emisión de dióxido de carbono equivalente sea más significativo que otro tipo de acciones”.
“Presentamos estos análisis efectuados en el Programa UTN Sustentable, que certifica lo realizado de acuerdo al grado de cumplimiento de diferentes ítems procedimentados y formalizados. Y la medición realizada en la Asamblea de Facultad fue certificada en un nivel dos, en una escala del uno al tres, que es el nivel intermedio, o sea que tenemos un campo para mejorar, para seguir trabajando. Pero hay que destacar que fuimos una de las primeras Facultades de UTN que realizó y certificó estas mediciones”, explicó Castagno.
Y añadió: “Medir la huella de carbono transforma los eventos institucionales en oportunidades de aprendizaje, mejora continua y compromiso ambiental”. Y comentó que entre las medidas que se podrían implementar para reducir la huella de carbono en estos eventos habría que replantear el tema del transporte de las personas que asisten, el tipo de vehículo utilizado, la posibilidad de compartir el transporte con otras personas, y además seguir impulsando la separación de residuos, el reciclado, la plantación de árboles, el uso correcto del agua potable.
«Se continuarán profundizando estas mediciones e incorporando criterios de sostenibilidad en sus actividades académicas e institucionales», dijo.
«Visualizar cuánto se contamina»
El Ingeniero Gustavo Boglione, del Observatorio de la Empresa Agropecuaria, explicó que esta medición sirve como “visualización de cuánto se contamina haciendo determinada actividad”.
“La huella de carbono es como certificar una ISO, estás certificando un proceso y le das valor a ese proceso. Es una unidad de medida que te dice, por ejemplo, que para fabricar un par de anteojos tenés una contaminación ambiental de tantos kilogramos de dióxido de carbono, por consumo de energía, transporte y muchas otras variables. Toda acción humana contamina, y nuestra huella de carbono es progresiva, aumentamos la cantidad de dióxido de carbono en el agua y en el aire. Por ejemplo pasamos de 280 partes por millón en la era pre industrial a 420 partes por millón en la actualidad, en el aire. Y en al agua pasado de una acidez de 8,2 en el año 1700 a 8 en la actualidad”, señaló.
En cuanto al trabajo realizado en nuestra Facultad, Boglione expresó que desde su grupo se trabajó “en la parte teórica, es decir, definir en primer lugar qué íbamos a medir: consumo de combustible, vehículos, gasto de energía, cuántos mensajes se enviaron, cuánta y qué tecnología se usó, ese marco teórico y la metodología a usar, el índice que usamos”.
“Porque se trata de una normativa internacional que evolucionó, desde 1994 hay una reunión anual sobre cambio climático, y se va mejorando la manera de medir los distintos coeficientes, se hace análisis continuamente y en base a eso se mejora la manera en que se miden las distintas variables. Las actualizaciones no son totales, no se rescribe todo, sino que se modifican determinados factores en base a los análisis y evaluaciones realizadas”, resaltó.
Cómo se obtuvieron los datos
Las mediciones se desarrollaron siguiendo metodologías reconocidas internacionalmente, alineadas con la norma ISO 14064-1:2018 y el GHG Protocol, considerando emisiones de Alcance 1, 2 y 3. Se realizó el relevamiento de información mediante encuestas, registros técnicos y estimaciones estadísticas, el procesamiento y análisis de datos con herramientas digitales, la aplicación de factores de emisión oficiales y actualizados, para expresar finalmente los resultados en kilogramos y toneladas de CO₂ equivalente.
La medición consideró emisiones directas e indirectas asociadas a los eventos, incluyendo transporte de asistentes (Alcance 3), consumo eléctrico (Alcance 2) y uso de infraestructura y materiales. No se incluyeron emisiones estructurales del edificio ni actividades no atribuibles directamente a los eventos.
La ingeniera Laura Rivara, del Laboratorio de Estadísticas y Datos, explicó que desde ese grupo “se generó una aplicación que mide la huella de carbono personal, con la idea de trabajar estas mediciones en las escuelas de la ciudad. A partir de ahí trabajamos en mediciones realizadas en una empresa de la ciudad, y luego nos convocaron para hacer la medición en dos actividades de la Facultad”.
En el Laboratorio, junto a la ingeniera Rivara, trabajan la Ingeniera Valeria Giletta, y dos becarios: los estudiantes Santino Arroyo y el Gonzalo Nazzetta.
“Nosotros utilizamos un formulario donde relevamos aspectos de transporte, los alimentos, energía, uso de internet, entre otros factores, trabajamos esos datos para obtener la huella de carbono del evento. Lo que nosotros hacemos es el tratamiento estadístico de los datos para obtener un valor, que represente la huella de carbono del evento o personal. Las preguntas son sencillas, y en los resultados lo que más impacta es el transporte”, dijo Rivara.
Inscripciones abiertas
Están abiertas las inscripciones para el Seminario Universitario 2026, modalidad presencial, que se desarrollará desde el 28 de enero de 2026 hasta fines de febrero, y constituye la primera etapa en la vida universitaria para quienes deseen comenzar una Ingeniería o Licenciatura en nuestra casa de altos estudios.
Las inscripciones al Seminario Universitario presencial se realizan a través de nuestra web, www.sanfrancisco.utn.edu.ar, y el dictado del mismo se desarrollará de lunes a viernes en el horario de 18 a 22.
Es la primera etapa académica por la cual deben pasar quienes aspiren a ingresar a las carreras dictadas en la Facultad Regional San Francisco de la UTN: las Ingenierías Electromecánica, Electrónica, en Sistemas de Información, Química, Industrial, y la Licenciatura en Administración Rural.
Aquellas personas interesadas en inscribirse o en obtener más información pueden hacerlo en nuestra web www.sanfrancisco.utn.edu.ar.
