La industria argentina sigue en declive. La actividad manufacturera cayó un 1,8% interanual en junio, según la Unión Industrial Argentina (UIA). En comparación con mayo, la caída fue del 0,2% desestacionalizado. Este retroceso se suma a una tendencia de amesetamiento que preocupa a los empresarios.
El primer semestre cerró con una contracción del 3% respecto al mismo período de 2025. La actividad está un 10% por debajo de los niveles de 2022 y 2023, reflejando un panorama complicado para el sector.
Sectores más afectados
La producción automotriz es uno de los sectores más perjudicados, con una caída acumulada del 18,3% respecto al mismo período de 2025. La industria metalmecánica y la producción de acero también registraron bajas, del 0,3% y 4,6% respectivamente, en comparación mensual.
La construcción tampoco escapa a la crisis. Los despachos de cemento retrocedieron un 2,7% frente a mayo, y el Índice Construya cayó un 2%. Ambos indicadores siguen muy por debajo de los niveles de 2022, con retrocesos acumulados del 24% y 30%..
Puntos brillantes en la industria
A pesar del panorama general negativo, algunos sectores mostraron señales de recuperación. El consumo de energía eléctrica de grandes usuarios industriales creció un 1,4% mensual. Además, el patentamiento de maquinaria industrial aumentó un 9,4% respecto de mayo.
Impacto en las pymes
Las pymes manufactureras sienten el impacto de la caída industrial. La falta de dinamismo en sectores clave como la metalmecánica y la construcción limita las posibilidades de crecimiento. Además, la caída en la demanda interna y la competencia de importaciones afectan la rentabilidad.
Sin embargo, el aumento en el consumo de energía eléctrica y el repunte de exportaciones hacia Brasil ofrecen un respiro. Las pymes que logran adaptarse a estas nuevas dinámicas pueden encontrar oportunidades de crecimiento.

