La Secretaría de Servicios Públicos trabajó en la poda de árboles dañados y en la remoción de aquellos derribados tras la tormenta
Luego de la tormenta del pasado martes 3 de abril por la madrugada, la cual dejó un saldo de varios ejemplares entre dañados y derribados en distintos sectores de la ciudad, desde dicha área municipal se procedió a la limpieza y extracción en los casos que correspondió
La tarea consistió en el corte, poda y trozado de los árboles que habían sido tumbados o dañados por los fuertes vientos del martes por la madrugada, que incluyó una precipitación de agua que rondó los 40 milímetros.
Los trabajos demandaron la intervención de tres cuadrillas municipales, quienes trasladaron al relleno sanitario los elementos recogidos.
Vale decir que en muchos casos los árboles se caen después de fuertes lluvias porque el suelo saturado se ablanda, debilitando sus raíces y haciendo que pierdan su agarre. En combinación con los fuertes vientos, los árboles pueden caer fácilmente al no tener un anclaje sólido en el suelo. Los árboles respiran a través de sus raíces, pero las fuertes lluvias pueden crear condiciones en las que ya no pueden hacerlo de manera efectiva, lo que provoca la pudrición de las raíces y la posible falla del árbol.
Desde el municipio se analizará cada caso para proceder al reemplazo de los ejemplares caídos y aquellos que debieron extraerse.
