Por estos días, una delegación de la ciudad italiana de Pinerolo, encabezada por su alcalde Luca Salvai, se encuentra en nuestra ciudad para llevar adelante una agenda de actos y visitas a distintas instituciones locales, en el marco de la celebración de los 30 años del Hermanamiento con San Francisco.
En medio de tantas actividades oficiales, culturales y sociales, surgen un sinnúmero de anécdotas de lo ocurrido durante estas tres décadas de vinculación, pero también sobre la historia de este hermoso e increíble pueblo ubicado en el Piamonte italiano, desde donde emigraron la mayoría de quienes poblaron nuestras tierras a partir del 1870.
Una de ellas, es lo acontecido en Uruguay, a mediados del siglo XVIII, con la llegada de un inmigrante piamontés, que al pisar las tierras de la Banda Oriental se asentó en las afueras de Montevideo abriendo allí una pulpería (un almacén y posada de la época).

Juan Bautista Crosa era oriundo de la ciudad de Pinerolo, en la que habría nacido alrededor de 1730. Según se cuenta, en 1751 se embarcó hacia América y se estableció en Uruguay. En aquella época era frecuente que los documentos personales incorporaran el lugar de procedencia a los apellidos. Crosa se transformó así en Crosa Pinerolo y luego, por deformación y mezcla con el castellano, en Crosa Piñarol.
En el dialecto piamontés, que todavía hoy resuena entre los abuelos de nuestra zona, el nombre de la ciudad se pronunciaba o escribía de forma similar a Pignerol (donde la «gn» suena como la «ñ») o Piñerol. Con el paso del tiempo, el habla popular de los criollos locales deformó la pronunciación italiana hasta consolidar el término Peñarol.
La conversión de Pinerolo a Peñarol terminó por designar no sólo a Crosa, sino también a todo el paraje donde estableció su vivienda y su comercio. Desde entonces, toda la zona fue conocida como Peñarol.
La llegada del Ferrocarril
Como ocurrió en nuestro país, y especialmente en San Francisco, el paso del ferrocarril lo cambió todo. Más de un siglo después de su llegada, en 1891, la empresa ferroviaria británica Central Uruguay Railway instaló sus talleres en ese barrio donde Corsa se había establecido.
También como sucedió en Argentina, donde los primeros clubes surgieron de la mano de quienes trabajaban en los trenes, los trabajadores ferroviarios fundaron en esas inmediaciones una institución deportiva denominada Central Uruguay Railway Cricket Club (CURCC).
Debido a la ubicación, la gente del pueblo la llamaba coloquialmente el club de «Peñarol», nombre oficial que la institución adoptó formalmente años más tarde para fundar el mítico Club Atlético Peñarol.
Este vínculo histórico sigue muy vivo. De hecho, el Club Atlético Peñarol inauguró su propio museo oficial en la ciudad de Pinerolo, celebrando de forma internacional las raíces que dieron vida a su identidad.
Los colores de la camiseta
El amarillo y negro del Club Atlético Peñarol provienen directamente de su origen ferroviario y de una histórica locomotora británica.
Al momento de tener que elegirlos, los fundadores decidieron homenajear a la famosa locomotora de vapor «The Rocket» (La Cohete), diseñada en 1829 por el ingeniero británico George Stephenson. Esta máquina fue un pilar en la historia del ferrocarril mundial por su diseño revolucionario.
Los colores distintivos de la carrocería de «The Rocket» eran el amarillo y el negro, sumados a los detalles en metal. Además del homenaje a la locomotora, el amarillo y el negro eran (y siguen siendo) los colores universales de la señalización ferroviaria británica. Se utilizaban en barreras, carteles y talleres para indicar precaución, peligro y visibilidad a la distancia.
Precisamente por este origen ligado a las máquinas a vapor, al carbón y a los talleres de trenes en el barrio Peñarol, los hinchas y el club adoptaron para siempre el famoso apodo de «Carboneros» o «Aurinegros».

Museo en Pinerolo
En marzo de 2025, bajo la administración de Luca Salvai como alcalde y tras gestiones de Ignacio Ruglio como presidente del club uruguayo, el ayuntamiento de Pinerolo dio luz verde definitiva al proyecto de instalación del Museo de Peñarol, facilitando un sector dentro del estadio del Pinerolo Fútbol Club.
Este espacio funciona como un punto de encuentro cultural e histórico que conecta al club uruguayo con sus raíces piamontesas y alberga el segundo museo oficial e internacional de la institución sudamericana, complementando al emblemático e histórico Museo ubicado en el Palacio Peñarol de Montevideo.
Foto interior 1: El alcalde de Pinerolo, Luca Salvai, junto a Ignacio Ruglio, presidente del Club Atlético Peñarol de Montevideo.
Foto interior 2: El alcalde de Pinerolo, Luca Salvai, junto Damián Bernarte, intendente de San Francisco y a Andrés Barovero, presidente del Club Sportivo Belgrano de nuestra ciudad, visitando el estadio de «Barrio Alberione».

