Economía

CAME confirmó una nueva caída en las ventas pymes de mayo, pero un canal específico logró un fuerte salto

Las ventas minoristas pymes cayeron 1,2% interanual en mayo según CAME, acumulando una baja de 3,1% en 2026. Pese a un leve repunte mensual, el consumo se refugió en rubros básicos por la pérdida de poder adquisitivo.


De acuerdo con el último Índice de Ventas Minoristas Pymes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas registraron una contracción interanual del 1,2% a valores constantes durante mayo.

Por el contrario, la medición intermensual desestacionalizada arrojó un incremento del 1,2% respecto de abril. Con estos resultados consolidados, el sector comercial pyme acumula una retracción del 3,1% en los primeros cinco meses de 2026.

Respecto a la situación operativa, el 48,2% de los encuestados reportó un escenario de estabilidad interanual, lo que marca un descenso de 5,1 puntos porcentuales frente al mes previo. En tanto, el segmento con evaluación desfavorable ascendió al 45,1%.

En cuanto a las expectativas a doce meses, el 48,4% de la muestra proyecta un escenario de paridad, un 38,8% anticipa un repunte de la actividad y un 12,8% estima un retroceso. Además, el 59,4% evaluó el contexto como adverso para la inversión de capital.

El desglose sectorial mostró que solo tres rubros tuvieron un desempeño positivo, liderados por farmacia con una expansión del 8,2%. También crecieron perfumería (+2,3%) y alimentos y bebidas (+0,2%), mientras que ferretería y materiales de construcción mantuvo una variación nula.

Por el contrario, las principales caídas interanuales se registraron en bazar, decoración y muebles (-8,9%) y en el sector de textil e indumentaria (-5,2%), reflejando la concentración del gasto en la canasta básica.

Durante mayo, las ventas online de comercios con local a la calle registraron un incremento interanual del 15,2% y una suba intermensual del 3,7%, desempeño que no logró compensar la contracción general del índice de CAME.

La tracción del volumen de ventas dependió estrictamente de herramientas financieras, liquidaciones forzadas y eventos de comercio electrónico, bajo un contexto de costos fijos en alza y actualizaciones tarifarias que contrajeron los márgenes de rentabilidad.