viernes 7 de agosto 2020
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Sociedad - 17 noviembre, 2017

Balbín y Amado Boudou: Libertad de Prensa vs. Derecho a la Intimidad

OPINIÓN: Por Andrés Peretti (*)- Especial para DSF

Tal como sucedió en otras oportunidades, resulta difícil expresar opinión sobre un tópico tan politizado. No son pocos los que consideran que la detención masiva de funcionarios del gobierno saliente sólo importa una estrategia para eliminar del juego a la oposición.

Por ello, siguiendo la línea que intentamos mantener en nuestras anteriores intervenciones para Diario San Francisco, simplificaremos al máximo lo jurídico y nos abstendremos de lo político. Esperemos que lo dicho sea una realidad y no una mera expresión de deseo.

Detrás de las detenciones de Ricardo Jaime, Lázaro Báez, José López, César Millani y Julio De Vido —entre otros— aparece la figura de Amado Boudou, Vicepresidente de la Nación entre el 2011 y 2015. Envuelto en diversos procesos judiciales, el pasado 3 de noviembre fue detenido en el marco de la causa por enriquecimiento ilícito.

Pero la presente columna de opinión transita por una cuestión paralela a los juicios iniciados en su contra. En esta oportunidad, intentaremos abordar un tema —que fruto del deseo de justicia rápida e inmediata, la ira, los intereses en juego y las ideologías diversas— no fue afrontado: la violación al derecho de intimidad por parte de los medios de comunicación.

La imagen que forma parte de la presente nota de opinión es elocuente. En el video, el ex Vicepresidente está descalzo, en jogging, entre dormido y despeinado en el ámbito de su hogar, mientras personal de la Justicia lee la orden de detención y pide la impresión de las huellas digitales.

Sin perjuicio de la candente actualidad del tema, la realidad es que la Corte Suprema de Justicia de la Nación analizó el tema unos 30 años atrás. Más allá de las particularidades de cada caso, muchos recordarán que la revista “Gente y Actualidad” publicó diversas imágenes de Ricardo Balbín —reconocido político— en las vísperas de su muerte allá por 1981. Internado y postrado en la sala de terapia intensiva de una clínica, el medio gráfico utilizó esa fotografía para la tapa de su revista bajo el título “Balbín agoniza”.

Conforme tiene dicho la Corte, el derecho de prensa importa la consagración de libertades fundamentales e irrenunciables, tales como las de pensamiento y de expresión, y un freno al flagelo de la censura previa.

¿Pero qué sucede cuándo se viralizan imágenes de personas famosas que afectan el decoro?

En el caso de personajes célebres cuya vida tiene carácter público, su actuación pública o privada puede divulgarse en lo que se relacione con la actividad que le confiere prestigio o notoriedad, y siempre que lo justifique el interés general. Por ello se encuentra habilitada la libre crítica de los funcionarios por razón de sus actos de gobierno.

Sin embargo, la divulgación de fotos y videos de Amado Boudou en el momento preciso de su detención excede el límite legítimo y regular de la libertad de prensa, toda vez que la presencia no autorizada ni consentida de una persona que filma y fotografía en su propio del departamento no admite justificación e importa una violación al derecho a la intimidad.

En síntesis, la libertad de expresión e información no es un derecho absoluto, y aquél que ejerza abusivamente dicha prerrogativa es responsable por sus actos. No existe inmunidad alguna si el derecho de prensa es un medio violatorio de garantías constitucionales y/o para cometer delitos.

Sin perjuicio de las opiniones divergentes, la realidad exhibe que será la justicia quién decidirá si la detención de Amado Boudou fue excesiva y amerita su liberación, o si —por el contrario— se mantendrá en ese estado hasta la terminación del proceso seguido en su contra.

Pero quedan muchas preguntas por responder: ¿Era necesaria la divulgación de las imágenes referidas? ¿En qué suma? ¿Hace al pleno ejercicio del derecho de libertad de prensa? ¿Estamos mejor informados luego de ver el video y las fotos? ¿O existe un abuso? ¿Un desesperado intento por demostrar una Justicia dura que somete al acusado?

Por lo pronto, recientemente fueron imputados cuatro miembros de la Prefectura Naval por la filtración de las imágenes del momento de la detención. ¿Pero qué sucede con los medios de comunicación que decidieron difundir el video y las fotos del procedimiento?

Por nuestra parte, parafraseando a un abogado tributarista español, entendemos que jamás la injusticia puede servir a la justicia, y viceversa. Nunca el ejercicio de un derecho puede importar la eliminación sistemática de otro.

El interés general en la información referida a un hombre público no justifica la invasión de su esfera de intimidad. Sostener lo contrario importaría agregar un castigo más al imputado, la condena social, esa que llega antes que la judicial en un país dónde constitucionalmente el acusado es inocente hasta tanto un juicio determine su culpabilidad.

(*) Abogado -UNC-, Especialista y Magíster en Derecho Tributario -Universidad Austral, Buenos Aires. ´

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