Viernes 20 de abril 2018
San Francisco, Córdoba, Arg
  • T:23º
  • H:80º
Educación - 04/04/2018

¿Vocación o profesionalidad?

*OPINIÓN – Por María Susana Irigoyen. Vocación o Profesionalidad en el trabajo de los maestros.

Vocación o profesionalidad

Con el deseo de éxito escolar para todos los estudiantes de todos los ciclos de enseñanza, de gratificaciones para padres y adultos responsables de niños y jóvenes, hoy les propongo que debatamos como ciudadanos si: Vocación o Profesionalidad en el trabajo de los maestros. Pero antes veamos juntos conceptos y análisis de referentes en el campo de la Educación:

– La vocación es la inclinación a cualquier estado, carrera o profesión. El término proviene del latín “vocatio” y, para los religiosos, es la inspiración con que Dios llama a algún estado. Por eso el concepto también se utiliza como sinónimo de llamamiento o convocación.

– En cuanto a profesionalidad docente, el concepto que se tiene de una profesión no es algo estático ni universal sino algo contextual, construido por las personas y, por tanto, marcado ideológica y socialmente. Esto es así para la gran mayoría de las profesiones, que han visto cambiar con el tiempo sus condiciones de ejercicio, pero lo es especialmente para las profesiones que cubren servicios sociales esenciales y, entre ellas, la de profesor y profesora. Siempre que se discute la función del docente como profesional en la escuela y en el aula, surgen imágenes de un profesor que tienen que ver inevitablemente con la concepción que se tenga de la propia escuela y de la enseñanza, o mucho más con la idea que se quiera transmitir sobre quién produce el conocimiento, cómo se transmite y se aprende y qué tipo de relación se establece entre la teoría y la práctica.

El docente cobra un nuevo protagonismo formándose para nuevas competencias para entender, comprender y accionar en la nueva escuela instituida.

Según Tedesco y Fanfani las demandas hacia la escuela son cada día mayores, como si la sociedad entendiera que es la única institución capaz de darles respuesta; pero, al mismo tiempo, hay una consideración generalizada de su inoperancia. No se percibe con claridad si esta consideración es achacable a defectos subsanables de la escuela o a la dimensión de los problemas que se le plantean. Probablemente, ambas causas sean ciertas lo cual exige cambios no sólo en la escuela sino también en el modo de entender la responsabilidad del conjunto de la sociedad en la formación y educación de sus ciudadanos. La ampliación de demandas y, como consecuencia, el incremento de las funciones asignadas a la escuela, corre el riesgo de querer responsabilizar y formar al profesorado en tantos ámbitos y en tantas cosas que esa polivalencia puede transformarse en confusión, superficialidad y ambigüedad en el conocimiento.

El pasado fundacional nos retrotrae a la figura del maestro-sacerdote-apóstol, segunda madre, derivando paulatinamente a la de trabajador-militante, o la del maestro-profesional.

La formación del profesorado, luego de numerosas reformas está orientada a la profesionalidad; aunque carece, según mi modesto entender, de una preparación exhaustiva en Derecho Laboral Docente y en Psicología Social de las Organizaciones como disciplinas impulsoras del nuevo rol del maestro en la sociedad.

También, como una tercera posición, se habla de un “mix” de profesionalización con vocación: para contrarrestar esta tipificación, los docentes agremiados reivindican el nombre de” trabajadores “ igualándose de esta manera al resto de los asalariados y sus condiciones de trabajo y legitimando, no sin dolor, el recurso a la huelga, las movilizaciones y otras luchas.

Considerando este otro ángulo de visión, no está nada mal (sería ideal y superador) que un profesional que realiza su trabajo motivado por sus más fervientes inclinaciones y aspiraciones en relación al desempeño elegido, se sienta confiado y legitimado por los derechos que lo amparan pero también reconocido por una sociedad que comparta sus reclamos por remuneraciones más justas.

Recuerdo lo que me dijo un excelente cirujano en medio de una conversación acerca de mi trabajo y el suyo: “Trabajamos con la vida, es muy intenso “Y, aunque entiendo las diferencias entre la Ciencia Médica y la Educación ambos sabíamos que en esencia, hablábamos de lo mismo”.

Y Ud. ¿qué opina ?

1. Definición de vocación – Qué es, Significado y Concepto https://definicion.de/vocacion/

2. Mª Angeles Echevarria Martinez presidenta del Consejo Escolar de Euskadi España

3. Trabajo autorizado por el IIPE/UNESCO, Sede Regional Buenos Aires. IV CONGRESO NACIONAL DE EDUCACIÓN / EDUCAR ES EL CAMINO 58- 59 Nuevos tiempos y nuevos docentes / Juan Carlos Tedesco / Emilio Tenti Fanfani