Policiales

Sube el dólar, pero el Gobierno ve “sólida” a la economía

El gobierno de Mauricio Macri mira el dólar de reojo (ayer cerró a $ 46,68) y está tranquilo, por ahora: puertas adentro, aseguran que no van a permitir que anote una suba fuerte que pueda poner en riesgo, antes del viernes, la imagen de la gestión y del Presidente, candidato a su reelección.

Es que en la relativa estabilidad del tipo de cambio se sustenta, en parte, su crecimiento en las encuestas.

Y sus funcionarios aseguran que la economía está firme y que el Banco Central tiene todas las herramientas para capear adversidades externas como la de ayer, propiciada por la devaluación del yuan chino.

El encargado de salir a poner calma a los mercados y al electorado fue el vicejefe de Gabinete, Andrés Ibarra, quien ofició de vocero de la reunión de ministros realizada en la mañana del lunes.

“Obviamente es un tema que preocupa, el de la economía mundial, donde la Argentina y todos los países forman parte de estas oleadas y de esta pelea comercial. Es una guerra comercial específica, una guerra arancelaria que por supuesto tiene su impacto”, dijo ayer.

Sin embargo, Ibarra sostuvo también que “lo más importante es que la Argentina, con enorme esfuerzo de todos, ha hecho, sobre todo este último año y medio, para tener una economía desde el punto de vista fiscal sólida con superávit comercial”, lo que a su criterio posiciona al país “de una manera mucho más sólida para enfrentar situaciones de este tipo”.

Sin número

La Voz consultó además a funcionarios del Banco Central, quienes afirmaron que “es totalmente normal” que la Argentina acompañe los movimientos del resto de las monedas de la región. “No nos manejamos con un número (cotización), sino que nuestro objetivo está en garantizar que no haya volatilidad”, indicaron.

Este nuevo recalentamiento del dólar ubicó al Banco Central frente a una suerte de dilema que lo obliga a moverse en un escenario de extrema fragilidad.

Es que, por un lado, el manual de procedimiento de la autoridad monetaria que conduce Guido Sandleris indica que no se aplicarán grandes intervenciones cuando el salto de la divisa en el mercado local esté alineado con los movimientos de las monedas en el exterior. Y, por otro, es implícita la necesidad de Macri de mantener un dólar calmo para no afectar su imagen, en la recta final de las elecciones primarias.

El diagnóstico oficial es que las cosas que pasaron en las últimas semanas en Estados Unidos y en China vienen haciendo subir al dólar en la Argentina: ayer, con la devaluación del yuan, y el miércoles pasado, cuando la FED (el banco central estadounidense) desalentó a los inversores con una baja de tasas menor a la prevista y el presidente estadounidense, Donald Trump, reavivó la guerra comercial con China.

En el Central se preocupan por desvincular el rumbo de la política monetaria con las aspiraciones reeleccionistas del Presidente.

“Nosotros tenemos más margen. Tenemos tres herramientas: lo que es la tasa, mediante una mayor absorción de pesos; tenemos la posibilidad de intervenir en el spot, comprando y vendiendo dólares de contado, y también en el mercado de futuros. Pero todo lo que hagamos será para moderar la volatilidad, no para frenar, subir o mover al dólar”, aseguraron a este diario.

Para Ibarra, las monedas “están siguiendo la misma tendencia en los distintos países”.

“La ventaja de Argentina es que nosotros en este programa financiero y fiscal tan estricto estamos en condiciones muy importantes y sólidas para soportar este tipo de situaciones”, reiteró.

¿Alto o bajo?

Al ser consultado por cuál es el precio de equilibrio ideal del dólar para el Gobierno, el vicejefe de Gabinete señaló que el actual es “un tipo de cambio competitivo” y de esta forma se sumó a las declaraciones que la semana pasada formuló el ministro de Producción, Dante Sica, al rechazar que el dólar esté subvaluado, como había sugerido el precandidato a presidente del Frente de Todos, Alberto Fernández.

“Nosotros siempre creímos que el dólar alto era un mecanismo para promover la producción, el consumo, el desarrollo. Tengo la certeza de que esta lógica del dólar subvaluado nos condena al peor escenario. No sé con este dólar cómo vamos a conseguir dólares para producir”, había dicho Alberto Fernández.

Ibarra, en cambio, eludió indicar cuál es el precio “de equilibrio” de la moneda, aunque sostuvo que para el Gobierno nacional el precio actual del dólar sí es competitivo.

“Lo que (siempre) buscamos tener es un tipo de cambio competitivo, como el que tenemos, y luego respaldarlo con una economía sana. Si no, nos pasa a lo que estamos acostumbrados los argentinos: que producto de los deberes que no se hacían luego ese tipo de cambio era competitivo un tiempo, pero luego dejaba de serlo”, lanzó, en alusión al cepo cambiario y a la política monetaria instrumentados durante el último gobierno de Cristina Kirchner.

En el sector agropecuario, sin embargo, la liquidación de dólares por exportación en el primer semestre fue de 10.700 millones, un 7,3 por ciento menos que el año pasado y la cifra más baja desde 2011. Y con cosecha récord. En otras palabras, los productores y, sobre todo, las cerealeras, están esperando que el dólar siga subiendo para salir a vender su capital.

Fuente: La Voz del Interior. La Voz del Interior