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Educación - 26/10/2017

¿Se puede medir la calidad de educación?

Nada más oportuno a esta altura, que preguntarnos si tales logros y/o dificultades durante el trayecto escolar tienen que ver con: si hay calidad educativa…..es porque se aprende? y si no se aprende, por qué razón no?

Calidad de la educación

“Calidad de educación es el modo de ser de la educación que reúne las características de la integridad, la coherencia y eficacia. La integridad se resuelve en el hecho de que en la educación se incluyen todos los factores necesarios para el desenvolvimiento del hombre; la coherencia es concebida como la necesidad de que cada uno de los elementos de la educación tenga la importancia correspondiente a su papel en la vida humana; la eficacia viene condicionada por el hecho de que todos los elementos cumplan adecuadamente su función para que cada hombre desarrolle sus posibilidades y supere en la medida de lo posible, todo tipo de límites”. García Hoz (1981)

La preocupación por la calidad de la educación aparece ligada a variables didácticas y económicas según las diferentes etapas socio-históricas. Los fenómenos socioeconómicos de los ´60 en los Estados Unidos influyen directamente en la investigación educativa, poniendo énfasis en el criterio de eficiencia y provocando un movimiento de rendición de cuentas, no alcanzando esto para producir cambios cualitativos en los sujetos ni provocar la movilidad social esperada. Posteriormente, en los ´70 va cambiando el análisis hacia el criterio de eficacia, mirando a las escuelas exitosas para determinar aquellos factores que inciden en la obtención de la calidad.

Así, desde los ´60 hasta los ´90, se suceden corrientes que sustentan el análisis sobre calidad de la educación, variando desde el modelo de proceso-producto, unidimensional, hasta la implementación de sistemas de indicadores para explicar el fenómeno de la calidad en sentido multidimensional; atravesando antes por complejos estudios sobre variables y sus interrelaciones para comenzar a develar la “caja negra” de los centros educativos.
En nuestro país los Operativos Nacionales de Evaluación (ONE) se llevan a cabo periódicamente en las 24 jurisdicciones del país desde 1993.

En 2014 el Ministerio de Educación de la Nación presentó el Índice de Mejora de la Educación Secundaria Argentina (IMESA), un nuevo indicador que serviría para que cada director pudiera evaluar cuáles son las dificultades de su institución escolar con miras a una educación que sea de calidad.( Unos 750 directivos de colegios secundarios de la Capital y de las provincias de Buenos Aires y Entre Ríos participaron en 2014 de su lanzamiento.)

El IMESA se elaboró tomando en cuenta la tasa de egreso de la escuela, el tiempo que tardan sus estudiantes en recibirse y los resultados de las pruebas del Operativo Nacional de Evaluación (ONE) en las áreas de Matemática, Lengua y Ciencias Sociales. De manera que surge de la ponderación de tres elementos: la regularidad de la trayectoria escolar (que se mide a través del tiempo medio que les demanda a los alumnos completar el nivel), la finalización de los estudios (que se refleja en la tasa de egresos del nivel) y los resultados de evaluación de desempeño (que permiten inferir si los estudiantes se han apropiado de los contenidos establecidos para el nivel, y que los manejen adecuadamente). El valor resultante, que se expresará en una cifra que va del 100 al 500, será mejor en la medida en que la tasa de egreso y la evaluación educativa arrojen resultados altos; y bajará cuanto mayor sea el tiempo para concluir el ciclo educativo.

De hecho el objetivo primordial de la educación, expresado ampliamente en el espíritu de la Ley de Educación Nacional, es el éxito escolar determinado por los logros en el aprendizaje de cada uno de los sujetos que aprenden dentro de una organización escolar; de lo contrario se producirá el fracaso escolar.

Nada más oportuno a esta altura, que preguntarnos si tales logros y/o dificultades durante el trayecto escolar tienen que ver con: si hay calidad educativa…..es porque se aprende? y si no se aprende, por qué razón no?

La respuesta nos la brinda Ricardo Baquero (psicopedagogo, profesor-investigador en las universidades de Buenos Aires y Nacional de Quilmes. Autor de Vigotsky y el aprendizaje escolar y compilador junto a Mario Carretero y José Antonio Castorina de Debates constructivistas y de diversos artículos sobre psicología del desarrollo y educacional.):