Economía

Se hunde la venta de combustibles, otro síntoma de la fuerte recesión

Poco a poco, distintos indicadores están dejando en evidencia la recesión en la que ingresó la Argentina. La estampida del dólar (105% en 2018), la consecuente inflación (sin diciembre, 42,7% según el IPC Córdoba) y las tasas de interés por las nubes (63% para adelantos de cuenta corriente) son malos presagios macro que, más temprano que tarde, iban a comenzar a reflejarse en la economía real.

Una forma de medir cómo se está sintiendo este golpe en la calle es a partir de la evolución de la venta de combustibles en las estaciones de servicio.

El gasoil y la nafta hacen girar los motores de la economía y cuando los volúmenes de comercialización merman, se enciende la luz que alerta sobre la llegada de la retracción.

La venta de combustibles se hundió 8,2 por ciento en noviembre pasado, último dato difundido por la Secretaría de Energía de la Nación, que desde hace 10 días conduce Gustavo Lopetegui, en reemplazo de Javier Iguacel.

La comparación es con el mismo mes de 2017 y refleja la tercera baja interanual consecutiva, luego de un año que comenzó muy bien, se amesetó en el segundo trimestre y terminó por desbarrancar al final.

En septiembre, el mes que puede considerarse como punto de inflexión y que marca el comienzo de la caída por debajo de 2017, el descenso había sido del 6,6 por ciento. En octubre, en tanto, cayó 2,8 interanual.

Los datos corresponden a las ventas al público de las dos variedades de nafta y de gasoil en las estaciones de servicio de todo el país.

Si se analiza el trimestre completo (septiembre-noviembre), en 2017 las estaciones vendieron en total 4,2 millones de metros cúbicos. En el mismo período del año pasado, habían comercializado 3,98 millones. Se trata de una caída del 5,9 por ciento.

“Entendemos que el fuerte aumento de los combustibles es la causa”, dijo Gabriel Bornoroni, presidente de la Federación de Expendedores de Combustibles del Centro de la República (Fecac). El dirigente advirtió que, si bien a finales de diciembre hubo “una pequeña mejora” (no están los datos oficiales procesados), en enero nuevamente se está sintiendo una retracción.

“La principal causa es la suba de los combustibles y la segunda es la recesión. La gente está obligada a cuidar más el dinero”, explicó Raúl Castellano, secretario de la Cámara de Empresarios de Combustible (CEC).

Según Castellano, la caída de noviembre es incluso mayor. “Tomando como referencia sólo las ventas en las estaciones al público, la baja fue del 9,94 por ciento”, dijo, anticipando que esta merma continuará viéndose en los datos de diciembre. “Será, por lo menos, igual que la de noviembre en términos interanuales”.

Discriminando por combustible, la venta de naftas (súper más premium) cayó 5,7 por ciento en septiembre, 3,5 en octubre y 7,8 en noviembre, siempre comparando con los mismos meses de 2017.

El volumen de comercialización del gasoil grado 3 (premium), en tanto, llegó al piso del 10,4 por ciento menos en el anteúltimo mes de 2018.

Aumentos

La suba del valor del litro de todos los productos fue muy superior a la inflación. En 2018, por ejemplo, la nafta súper aumentó 63 por ciento, casi 20 puntos porcentuales más que la inflación.

El 31 de diciembre de 2017, el litro se comercializaba en las estaciones de bandera YPF a 25,34 pesos y, 12 meses después, a 41,24 pesos.

El gasoil grado 2, en tanto, trepó 72 por ciento: finalizó a 36,56 pesos, 15 pesos más de lo que valía el litro cuando arrancó el año.

En el caso de los combustibles premium, en tanto, el incremento fue más notable, lo que determinó que, luego de más de un lustro, se revirtiera el fenómeno de trasvasamiento hacia los productos de más calidad. La diferencia de precios (de cinco pesos en el caso de las naftas y de siete pesos en el del gasoil) hizo que la gente volviera, obligada, a cargar los más económicos.

En este sentido, el último informe publicado por Fecac, con datos hasta noviembre analizados por Economic Trends, dice que durante 2018 se produjo en todo el país una fuerte caída en el consumo de combustibles premium. De acuerdo con el estudio, la participación del gasoil grado 3 en el volumen total de ventas de diésel se redujo de 39 por ciento en enero a 35,3 en noviembre, mientras que la participación de la nafta de 98 octanos en el total pasó de 33,2 a 25,1 por ciento en el mismo período.

En el caso de Córdoba, el traspaso fue aún mayor: en noviembre, de cada 100 litros vendidos en la provincia, sólo 23,6 pertenecieron a la variedad más cara.

Los combustibles aumentaron más que el promedio de los precios por varios factores. Por un lado, el petróleo. El crudo es el responsable de casi el 40 por ciento del precio del litro de nafta sin impuestos y cada variación del barril impacta fuertemente en los surtidores locales.

Hay que recordar que en octubre de 2017, cuando aún estaba Juan José Aranguren al mando del entonces Ministerio de Energía, el valor de las naftas en Argentina se desancló del llamado “barril criollo” de referencia, para que fluctuara según las variables internacionales.

Desde enero y hasta fines de septiembre, el Brent (el petróleo que se usa para las transacciones en Argentina) no paró de subir (28 por ciento en dólares), lo que presionó al litro de combustible. Recién desde octubre se produjo una baja que distendió la escalada de incrementos en el último bimestre.

El tipo de cambio es el otro factor que participa en la conformación del precio, ya que las refinerías compran el crudo a precio dólar. Si la moneda estadounidense se aprecia (como ocurrió este año), necesitan más pesos para adquirir la materia prima.

Los impuestos son el otro componente que incide. Se trata del Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC) y del Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC). Ambos son un valor fijo por litro que se ajusta, cada tres meses, según el IPC. Con una inflación “caliente” como la de 2018, el impacto en los surtidores fue alto.

Finalmente, como el gasoil se corta con un 10 por ciento de biodiésel, y la nafta, con un 12 por ciento de bioetanol, la suba en estos productos también impacta.

Fuente: La Voz del Interior. La Voz del Interior