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Sanfrancisqueños por el Mundo - 24/09/2018

Sanfrancisqueños por el mundo: Hoy, Teco Millager.

Sergio Daniel del Valle Millager, tiene 29 años y es de de San Francisco. Hace 3 años que se encuentra fuera del país, cumpliendo su sueño de ser cocinero internacional.

Apodado como “Teco”, el sanfrancisqueño gastronómico, es chef, pero él prefiere denominarse cocinero, ya que esto responde a su manera de ser, se autodefine como humilde, respetuoso, con principios y códigos. “Hace 3 años que estoy fuera de mi país, cumpliendo mi sueño que es trabajar, conocer y aprender técnicas y culturas de otros países, más que todo de Europa”, contó Millager.

Su experiencia pasó por países de Europa, como por el norte de Italia, en la región del Venetto, en Fuerteventura, Islas Canarias, España, en Praga, Republica Checa, en Leicester, Inglaterra, en Ardmore, Irlanda y en Valence, Francia. “Trabajé en el Hotel Danieli de Venezia, donde se filmó la película El Turista, de Angelina Jolie y Johnny Deep”, expresó.

Su recorrido por diversos restaurantes de alta gama fue enriqueciendo su viaje, en Italia trabajó con Luigi Biassetto, campeón pastelero del mundo en 2007, en hoteles 5 estrellas muy famosos como el Miramonti Majestic Grand Hotel en Cortina D’ampezzo, que se encuentra al norte de Italia, en la montaña, un lugar donde concurren todos los famosos a vacacionar.

El próximo destino, Islas Canarias, trabajó en Consolencia con el chef Ninno De Costanzo, el cual posee 2 estrellas Michelin, estos galardones se les otorgan a los mejores restaurantes del mundo, y van de 1, 2 a 3 estrellas máximo.
“Me fui a Praga, trabajé en un restaurante que no tiene estrella Michelin, pero está aconsejado por la guía Michelin. Después pasé por Inglaterra, ejercí como sub-chef en uno de los mejores restaurantes italianos de Inglaterra, esto se da a los premios logrados por el restaurante. Luego en Irlanda en el hotel Cliff House hotel, que cuenta con 1 estrella Michelin y por último en Valence, Francia, de la chef Anne Sophie Pic, de 3 estrellas Michelin”, agregó el cocinero.

El trabajar en lugares tan prestigiosos, posiciona en otro lugar al sanfrancisqueño. “Es otro mundo, cocinas super gigantes, con una estructura inmensa, una brigada de trabajo muy grande, mucho personal, en sí, una organización, estructura y personal gigante”, adhirió.

La experiencia dentro de la cocina

“Tenes un chef que esta todo el día gritando, chef ejecutivo, sub-chef, en algunos lados 2 o 3 o 4 sub chef, jefe de partida, cemi chef, commis de cocina, stagista, son chicos que hacen pasantías, grande mange, el que hace las salsas, fondos, limpia proteínas como pescado, frutos de mares, carnes. Las cosas tienen que ser perfectas. Y no es solo cocinar un ciervo, un arroz o una crema de zanahorias, implica llegar a primera hora a la cocina, saludar a todos, organizar las frutas, verduras y mercadería diaria que llega, luego limpiar, archivar los datos, recibir proveedores, controlar siempre los productos, después empezar con la producción, con higiene continuo, orden, y perfección, hacer el servicio, ordenar, limpiar, y así todos los días. Es una escuela de formación, no solo de cocina, sino de personas”, expresó “Teco”.

Con el idioma, ¿se complica?

“Siempre se me hizo muy difícil por el idioma. Llegué a Italia sin documentos y sin saber hablar su lengua, pero gracias a 2 familias que para mí fue lo más importante y nunca me voy a olvidar de ellos, pude lograr lo que logré porque me ayudaron desde el inicio para adaptarme y aprender el idioma en Italia. Estas familias son la familia del señor Víctor Juárez y la familia de la señora María Esther y Lello, son todos argentinos y de San Francisco, pero hace muchísimos años que viven en Italia”.

Además de las complicaciones con el idioma, la lejanía de la familia es encontrarse solo lejos de su país, fueron uno de los factores que desafiaron la experiencia, lo cual permitió una superación personal y madurez en su personalidad. “El progreso que tuve como persona es algo increíble. Realmente estoy muy feliz y contento por eso, la forma de ver la vida, de respetar y trabajar, ser educado, tener compromiso y muchas cosas más”, amplió.

Como bien aclaró Millager, la cocina es un estilo de vida, “mi expectativa es seguir creciendo profesionalmente como cocinero, aprendiendo técnicas y probando productos, cosas que nunca vi en mi vida o que no sabía que existían. La cocina es un mundo que te da siempre sorpresas, abarca muchas cosas, no se termina nunca de aprender, nunca pero nunca. Te enseña muchísimos valores, te hace crecer como persona, te hace propio un guerrero. Te hace valorizar más las cosas, respetar, ser más educado y responsable”.

Italia que enamora

“Con todo mi corazón, nunca estuve tan bien como en Italia, realmente tienen una cultura que admiro y de la cual me enamore. La forma de respetar a las demás personas, la calidad de comidas, verduras, productos, vinos, panes. El nivel que hay en Italia nunca en mi vida la vi ni creo volver a ver. Estuve en muchos lados, pero como en Italia nunca. Si tengo que elegir un país donde vivir que no sea argentina, elijo Italia o España”.

El próximo recorrido por el mapa

“Mi idea es seguir en Francia uno o dos años más, terminar España, y luego ir a Japón uno o dos años. Después de Japón quiero conocer y trabajar en la India. Tengo pensado y quiero volver a Argentina, comprarme un motor home y viajar toda la argentina, conocerla de norte a sur, de este a oeste, junto a mi perro, recorrer todas las provincias, siempre estoy pensando en esto, me va a llevar más o menos 2 años para conocerla toda. Voy a estar un mes más o menos en cada provincia”, “Luego de eso voy a volver a mi ciudad natal y empezar con mis proyectos, que son muchos, los cuales siempre, diariamente estoy pensando en ellos”, contó.

Además, admitió dejar en claro que va a volver a la ciudad, porque es un argentino de sangre y su costumbre nadie se la quita.

El valor más fuerte.

“No se trata de hacer plata y plata, porque no vale nada la plata, al contrario, cambia las personas y las vuelve egoístas. Lo importante es trabajar, respetar a la gente, naturaleza y estar bien uno mismo. Así uno todas las noches puede dormir y despertarse bien, feliz, sabiendo que hace e hizo siempre lo correcto”.