Policiales

Argentina enfrenta a Paraguay por la Copa América

Y de repente, el sacudón. La Selección se acostumbró a este tipo de cimbronazos. A cambiar de plan sobre la marcha. A poner a los históricos en la mira. Y ahora, cuando la mochila parecía más liviana, cuando la presión de ser candidato pesaba, acá va de nuevo.

Cidade do Galo se detiene en una charla. En una charla inédita, poco habitual, importante. En realidad, el predio que vio a la Argentina finalista de un Mundial antes es testigo de un equipo que intenta reconstruirse, levantarse de la derrota ante Colombia. Hay cambios. Uno, dos, cuatro. Pero hay, sobre todo, decisiones de repercusión interna. Así sale a la cancha para jugarse gran parte de la clasificación ante Paraguay: sin dos pesos pesados (Di María y Agüero) y con una formación renovada, con otras incógnitas y, acaso, una sola certeza: Messi y la nueva guardia.

Scaloni, como primera medida, tocó las entrañas del plantel con una decisión fuerte. De corte. Principalmente, por la determinación de sacar a dos de los tres históricos. Más allá de los nombres que entran, la noticia sigue siendo los que salen. Y más, si no cae del todo bien. “Es lógico que nos les guste salir”, explicó el DT en conferencia, consciente del peso de su elección. Y acaso, el que más sintió el impacto fue el Kun. Por razones futbolísticas y, claro, de las otras. En primera instancia, porque cree que se queda afuera después de jugar sólo 70 minutos y sin que el equipo le haya generado una chance clara de gol. Y después, porque la realidad marca que esta salida pone de manifiesto que no estaba en los planes del DT, que llegó a Brasil más que nada por los goles que hizo él y no hicieron otros.

Fuente: Ole.